Acerca de dioses y hombres

A mis amigos de los viernes

Qué bella, que real suena la vida sin banda sonora que pretenda realzarla artificialmente...las campanas, la lluvia, el gallo matutino, el siseo de la escoba, el rasgar de la pluma, el grito en mitad de la noche...

El reino de este mundo

Para Libe   


Con esta obra, publicada en 1949, Alejo Carpentier, el escritor-cubano francés ( 1909-1980) inicia lo que más tarde será continuado por los escritores del Boom latinoamericano, ese concepto que ya pertenece al canon literario y que conocemos como "lo real maravilloso" o realismo mágico"( tanto monta,  monta tanto...), santo y seña de la literatura hispanoamericana de los años de su incomparable auge, lo acuña un Carpentier hastiado del surrealismo europeo artificioso y frío: puro artefacto literario, resultado indeseado y efímero de la  imaginación en estado agónico de la vieja Europa.

Poema de la desandanza

Encrucijada de caminos

Guardián de la extrañeza
¡Lobo mío!
Jamás de los jamases
un vuelo paralelo.
Nunca tampoco juntos
en locura atraviesa
correremos.
Siendo así...
¿por qué fatal equidistancia
me confluyes en todos los senderos?


 Los amores entre una golodrina y un lobo no son fáciles...parecen casi contranatura y sin embargo, qué es el amor sino una constante y deliciosa...extrañeza.

Oscurece de otra forma...

Mi casa al atardecer
                                                            Oscurece de otra forma...
ya las primeras luces no congregan
ese deseo de llegar a casa
ese imaginar el libro de canto
sobre la cama abierta...
esa lechuga, el maíz
los aros de cebolla con su pizca de sal.

Las dulces ceremonias:
el quitarse los zapatos
dejar caer las joyas
colgar el abrigo de la puerta
y lavarse las manos largo rato
con jabón de té verde…
y llamar a los gatos
y constatar de refilón la luna
y los pezones hinchados del magnolio…

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COLADA


Batea de madera


Estoy tratando de lavar estas palabras tuyas.
Hundo las manos en una masa
espesa, oscura, maloliente
que rezuma cieno.
Seda, estopa gastada, gasa tiesa
refriego sobre piedra.
Se confunde lo rojo con lo sucio
y duele.

Ahora…
los tules desvaídos de Venecia
la lana del dulce Languedoc
aquel encaje del frescor romano...
emergen de lo hondo helados, retorcidos en un nudo gordiano
apelmazado y sordo.
Desgarro, desanudo, tiro, golpeo… reconozco apenas
y froto, froto...froto


 Os cuento un secreto: la poesía es la forma de catarsis más efectiva que conozco...



El sol de febrero es...


Luz de invierno


El sol de febrero es el más inclemente
en su pureza fría:
lo azul es azul
lo blanco, blanco.
Esencial, solo subraya.
No pierde tiempo: desprecia
los matices y las sombras protectoras.

 

Atreverse a pasear en febrero
sin boina y sin bufanda
dejándose abiertos los ojos
y el abrigo...
Es dejar que la luz penetre
hasta el fondo y
que reluzca el frío
y nos contraiga
hechos uno con las cosas
que punzan de tan bellas...
verdaderas, consistentes, nítidas...
¡puro hueso!

Hubo una época en la que yo creía...


Tiempo de castañas...


Hubo una época en la que yo creía

que nadie se podía morir

porque era viernes;

ibas al cine y yo contaba cuentos.

El sábado tampoco era adecuado

tenías que arreglar la ropa del domingo...

y el domingo, recibíamos un duro.

¿El jueves?... ¡imposible!

había cine.

Tú te moriste un miércoles

día sin sortilegio

pero... ¡da igual!

hace rato que sé que todos los días

son apropiados para morir y

todas las circunstancias, aptas.



Sin embargo...

a veces...

vuelvo a creer que es imposible

que era el tiempo de la castaña

la hora de empezar a pensar en la cena

el mismo instante de terminar la página del libro y...

¡me quedo perpleja!