Vuelve la luz...


Peral en flor- Van Gogh

Vuelve la luz y…

la memoria que hibernaba

despierta.

Todos los signos han confluido

en una sopa mágica que sabía la abuela...

capaz de  resucitar muertos.

Sí, Primavera sabe...

es cosa de

ligustro florido

tilo cargado

lucero vespertino o matutino

(es igual)

una brisa templada

(de esas que orean invisibles pañuelos

que tienen que ser blancos)

cierto tono de hierba cortada a mediodía

eso…

y el canto de un libro en el bolsillo…






Sí, siempre duele abril...

Mano de mujer con pluma


Sí, siempre duele abril...

( el mes más cruel del año...dicen)

pero a mí...marzo me duele

con esa pena atroz que es impotencia pura.

Sé que debiera hacer todo eso que los libros estúpidos recomiendan....

respirar hondo, cortar flores, comprar un sentimiento, regalarme una alondra...

Pero sé que solo se trata de esperar que llegue mayo con su cara de oro

y ponga el mundo  derecho sobre el eje...

Mientras...

Como dijo don Quijote aquella vez

¡Juro señora, por vuestra belleza que yo no puedo ver...!


Nada... ahora...

 es hora de cubrirse, acezar en lo oscuro, y...

apuntarse a crisálida.

Café nocturno (Arles,1888)

Café nocturno de la plaza Lamartine (Arles) Vincent Van Gogh


Es espeso y banal

pegajoso y saturado de detalles

de cáscara

de muro

de sucia luz sin luz...

Habitual, un día inesperado

en medio de nosotros, se derrama

y a su paso se borran los contornos.

Las cosas... pierden su red de sueños

y se quedan

una junto a otra

ateridas

convertidas en mosaico

ya para siempre

roto.

El mal baja

su lámpara pesada

y alumbra su camino, despiadado

y no vale apartarse:

 es terco y llega

y su sombra nos mancha y nos anega

y quedamos para siempre

clausurados.




Adoro, ahora en febrero...


Tumba de Whiliam en el cementerio de los ingleses de Urgull

Adoro, ahora en febrero,

el dibujo de la isla...

Cuando aún no comienzan a encenderse las luces

y la única blancura deslumbrante

es el destello fugaz de un vuelo de gaviota

hacia poniente.

Veo correr la sombra sobre los últimos pinares

Allá arriba se siente el susurro  de los muertos

...Whiliam parece seda.

El vientre del invierno es frío y frágil;

como dalias tardías de cabeza tronchadas

al socaire de una muralla blanca.

y...

Tu ceniza se diluye allá en lo hondo

amo su mancha opaca

sombra tan grácil, tan quieta

tan liviana...

Posada de través sobre mi ánimo

esa condensación de pena y filigrana...


http://memandalas.blogspot.com/2011/03/urgull-espacio-verde-en-la-ciudad.html

(Si queréis saber del monte Urgull en San Sebastián, en cuya ladera nació mi poema, os invito a abrir este enlace; vale la pena)