Metamorfosis imprescindible


Pájaro en vuelo

He violado las lindes de condiciones previas
me despedí, aliviada, de humanos atavíos
y me dejé las alas
y no le hui a la pluma
haciendo verdadero mi revuelo y escándalo.

Me negué a las palabras manchadas de cerebro
y aposté a rescatarlas en un pecho de pájaro.

Qué parto laborioso desandar las arterias
desnudarme de vísceras demasiado pesadas
simplificar el nervio, condensar los tejidos...

Ese labrar adentro luchando por sus músculos
me bajaba los párpados y me abría pupilas.
éramos un gemido oscuro que elegía
la célula indecisa donde nace la vida...

Pasó la primavera, tornaba el aguacero
crecían los muñones tercos de mis espaldas...
Me parí años enteros impotente y pletórica
monstruosa y vulnerable....
La ansiedad de la curva despegó mi estatura
y en un cielo de marzo me volé...¡ golondrina!


(Escribí este poema en época difícil; a veces la poesía es un verdadero antídoto contra la desesperación.)

Nos cuesta envejecer...


mar de fondo



Alcanzó cumbre la ola

a punto de volcar

su caudal portentoso

y resolverse en apenas

espuma confundida

después del tronar

de lo volcado...

allá en la orilla

Momento de torsión

fuerza contra sí misma

condenada a resolverse en

onda para...

ya marea de fondo

formar la próxima

que viene...







Expedición a Cahuelmó

Cahuelmó, sur de Chile

A Juanito Lohidoy que en Pto. Montt (sur de Chile) debe seguir contando historias parecidas




La mujer de Feldessen, la gringa que hablaba raro, estaba de nuevo en Puerto Mont.

Esto me lo contó el argentino y reconozco que, para ser fiel a la historia, tendría que pedirles primero que imaginen el invierno del sur. Hacerles sentir que estamos sentados en torno de la estufa bien cargada donde humea la tetera y los ponchos empapados. ¡Es rico ese ambiente, bueno para el pecho, dicen por el vapor…

Poema del relevo

Boomerang
A mi madre

Ya soy tú.
Vengo a buscar la noche
dormida en tus rodillas.
Estoy pronta.
Es verdad, quise huirme
pero toda distancia
se tornaba parábola.
En cada paso me acechaba
un boomerang asesino.
Me creía granada
en un eterno agosto
y me abría en setiembre
por todos los costados.
 "No mires hacia atrás
porque te hielas"
y me fui
y me volví porque me iba...
Lo que me disparó
me tornó al arco.
Yo me creía alondra
sola, a contraviento
pero volaba
hacia el eterno nido.
Cuando corté las raíces
a tajos desolados,
no sabía que tan solo podaba
porque era el tiempo
preciso para hacerlo.
Ahora lo sé.
Para que tú te vayas
me siento en la desvencijada silla
de las abuelas
e inicio la mecida
extiendo sumisa las manos
y acomodo la noche-leopardo
en mis rodillas...


Amar nuestro destino tanto...



Esplendor en la hierba


Amar nuestro destino tanto

que dispuestos a volverlo a vivir

sea cual sea

despojemos la culpa de su tallo.

Pero…

cómo asumir que no hay destino que amar

cómo que ni hado

ni ángel

ni demonio nos rondan

Como la hierba innumerable

como las aguas en aluvión

como las hojas holladas de los caminos

¡somos!