Hablemos de la Ataraxia


Pisadas indiferentes


La ataraxia, si buscamos su significado en un diccionario de filosofía, veremos que se entiende como un término  postaristotélico, usado por los pirronianos, estoicos y epicúreos que se traduce por «ausencia de inquietud», «tranquilidad de ánimo», «imperturbabilidad». 

 Aunque... tal vez no sea ésta la palabra que busco y... tienda a perderme en balbuceos para apuntar al nombre que mejor le venga a lo que quiero decir acerca de esa curiosa emoción, que nos sobreviene cuando la llama pierde su combustible. ¿Tranquilidad? ¿Serenidad? no, no, de ninguna manera...Creo, más bien que lo dice mejor  aquella expresión que un siglo antes conocía todo el mundo mínimamente educado  como "igualdad de ánimo";  desideratum de románticos exhaustos y de caballeros y damas victorianos frente a la adversidad.

Cartas en la noche: Carta en Venecia de Begoña Eguiluz a un radiante enmascarado

Cartas en la noche: Carta en Venecia de Begoña Eguiluz a un radiante enmascarado

del amor a los libros

Corazón, mi primer libro.

Sí, ya sé que "el día del libro" ha pasado como tantos otros días, como "el de los enamorados",  como el del trabajo o el de la madre...pero como dice el tópico y dice bien, cuando amamos algo de verdad, todos los días son buenos para celebrarlo y...yo amo profundamente a los libros y necesito celebrarlos todos los días.

Muchas veces, como profesora de literatura, me han preguntado cuál es el secreto de la adicción a la lectura, cómo cuaja el buen lector, cómo se trasfiere esa pasión tan embriagadora. Mi respuesta siempre ha sido la misma : Haciendo de mediadores, poniendo en contacto. Esto es justamente, lo que otros hicieron conmigo.

Recuerdo que cuando era muy pequeña, después de terminar mi primer día de clase, mi madre me llevó a una librería y me compró "Corazón". Todavía veo la portada de aquel libro...la mujer pobre y mal vestida llevando a su hijo jorobadito de la mano...(son el albañilito y su madre camino de la escuela). Cuando llegamos a casa, después de que yo cumpliera trabajosamente con mi primera hoja de palotes, mi madre me leyó lenta y expresivamente con su hermosa voz, el primer capítulo y me dejó claro que cada día leeríamos  uno solo. Fue para mi desesperación que ya presagiaba mi voracidad de ahora...

Aprendí a leer muy rápidamente porque no soportaba el tener que adaptarme al rítmo de la  lectura impuesta por mi madre. Yo quería leer el libro de un tirón sin que nada ni nadie me obligara a detenerme. Más tarde, ella me fue contando, a medida que crecía, la historia del Principito, la de Juan Ramón y su burrito, alguna que otra aventura de Don Quijote y la apasionada historia de amor de Cyrano por la bella Roxane... Mientras tanto, una y otra vez me regalaba libros...Mujercitas, Julio Verne completo, Cumbres Borrascosas, La ninfa constante... Le escuché una y otra vez la poesía de Gabriel y Galán (el poeta que ella amaba)...

Pero luego, a medida que crecía, como es ley, empecé a buscar y a encontrar  mis propios amantes, siguiendo y tejiendo hilos sinuosos y mágicos que a estas alturas de mi vida se han convertido en magnífica vestidura, fiel armadura contra cualquier embate.

Necesito nombrar a Unamuno y a Cortázar, mis amores de juventud. Quiero recordar a Neruda, a Gabriela Mistral, a mi queridísimo Cesar Vallejo, a Emily, a Teillier, a A. Fournier...mis poetas, sin embargo... a medida que nombro ya empiezo a sentir el desasosiego del desborde..son demasiados los nombres que acuden a mis dedos, demasiados los libros que han influido en mí, que me han hecho disfrutar y vivir esa "doble vida" que es mi vida. No quisiera traicionar la memoria de ninguno.

Creo que todo el que me conoce me ha visto siempre empuñando un libro. El libro es mi pasión más confesada, la más persistente, la que morirá conmigo

De verdad, no conozco otro medio mejor para crear lectores que comentar, regalar, sugerir, ofrecer...libros y el espectáculo continuado de deleite que ofrece la lectura.



La puerta del verano

Mujer leyendo en el jardín
 

San Juan me abrió la puerta y el aroma de los ligustros y los tilos en flor me lo consagró. Se acabaroron las horas-reloj y llegaron "las de alcaucil", las de Cortazar, esas que vamos degustando de a poco hasta comerles el corazón de un bocado...ahora me despierto tarde, me estiro como  un gato que se traga la luz de la mañana y me vuelvo pecosa...

...e  iré a Urgull, al cementerio de los ingleses y visitaré a William, mi rubio soldado que murió en Aiete lejos de su tierra y quizá le lea el poema que escribí para él el pasado otoño...sí, las hortensias se conservan frescas... también le llevaré algunas, les van bien a los soldados rubios y muertos...


...nadaré hasta el gabarrón de Ondarreta al promediar la mañana  y si llueve solo lo compartiré con las gaviotas... bordearé el paseo Nuevo alguna tarde y seguiré lenta el curso del río, hasta contemplados y alabados todos los puentes, cruzar el último que me llevará algún jueves a las siete, a la Iglesia del Gesu, para volver a sentir el descanso exquisito de la luz, domada apenas...


...me quedaré en casa con las persianas bajadas en la semipenunbra deliciosa, dejando que el tiempo pase suave, suave..


...y retomaré la costumbre de las largas tertulias a cualquier hora, con cualquier tiempo, con las piernas colgando en algún muelle, frente a una copa de vino negro en el atardecer y... con los ojos otra vez brillantes,  se me podrá encontrar camino de Orio cualquier mañana o a la vuelta del Peine del viento, cualquier tarde de agosto...


...y las palabras que emplee también serán distintas, más lentas, más audaces, más suntuosas... ellas también palabras de verano, dichas por pura gana, por puro deleite...

...y leeré sin prisa los libros que el invierno y sus deberes amontonaron a mi vera y pasaré más de alguna noche de claro en claro enganchada a una historia terrible  o saboreando palabras como bombones de ambrosía, durmiendome al amanecer con un suspiro sin culpa alguna...otra vez Grossman y Dikinson...  y Tellier y....


He tirado a la hoguera esa piel vieja de la que tanto me costó desprenderme y me dejó un poco en carne viva pero exquisitamente desnuda y flexible para nuevas audacias...Sí, al fuego se fueron las impotencias y los furores, las miradas hostiles, las frases que nadie recibió, los guantes,  la odiosa disciplina...menos mal que puse algún cuidado porque estuvo a punto de volar hacia el fuego  mi querida contención en un gesto supremo de extravagancia...

...y ahora, bañada del humo purificador de lo viejo que se consume, con un gesto de maga poderosa, he podido abrir con un solo gesto, la puerta herrumbrosa y perfumada del verano...

Vasos comunicantes




Frida Khalo- Las dos Frida

Últimamente camino
dobles penas...
calladamente llevo
reservas de alegrías
un plus de luz
se agrega a mis riquezas
y en mitad se ha trocado
mi dura economía.

A veces una voz que no es
la mía, dialoga con mi
yo, en el hondón del alma
y me sube en resabios
atroz melancolía
a nublarme los ojos
en los días de calma.

Amores sin memoria
me atormentan
razones que no me
fueron caras, se me
adueñan ahora del
ánimo y camino
hacia el sitio en que
otra  busco el azul de gozo...
con mis verdes a cuestas
tocados de sus rojos.

Lirios (Saint Remy,1889)

Lirios- Van Gogh


¡Ah de la vida!

todo me responde

el color, el sabor

los mil sentidos.

Posada ya en abeja

estoy libando

trastornada en jilguero

casi oigo…

y por fin, gargantúa desatada

como y como

(la tierra está a mi vera y no distingo)

cuando la vida tañe nos perdemos

pero…

¡Siempre es a gloria,

la vida, cuando tañe!

Yo quisiera morirme

ahora ¡ahora!

así, en tierra

plantada y emergida

¡a la altura del lirio!