"La hija del Este" de Clara Usón, una lección de lucidez.




A veces…terminas un libro duro y no puedes respirar aliviada  porque sabes que no es una ficción,sino que has asistido a una verdad terrible en persona interpuesta, que pudiera perfectamente convertirse en la tuya…sientes que es cosa de circunstancias nada más, el que ocurra.

 Si este libro ha logrado refrescarnos un poco la memoria cercana, descubrimos que estamos siempre en un tris de repetirlo todo. A medida que leemos, inevitablemente vamos reconociéndonos en ciertos destinos… Seguramente no en los de los grandes hacedores de tragedias. No, difícilmente nos reconozcamos en Slobodan Milošević, en Radovan Karadžić, en Ratko Mladić… pero encontrarnos de alguna manera en los guiños de “los pequeños” es inevitable. 

 La guerra de los Balcanes y los entresijos humanos que la hicieron posible, constituye una buena lección de lo poco que hemos aprendido. Las lecciones de la historia no calan. La mayor parte no duran más que los últimos supervivientes de  masacres desgastadas por un tiempo inclemente. Ya lo dijo García Márquez ... la memoria del hombre no dura más de cien años.