Hora de velar espejos.




¡Velar los espejos! 
bajar la luz…
Aprender la mirada
que sobrevuela.

El surco es cada vez más hondo:
es mejor no conocer la magnitud
de los destrozos.

Las viejas cortesanas se bajaban
el velo para siempre, recibían 
solo al atardecer y a media 
vela…eran sabias

Hay que aprender 
a distanciar al mundo así
también bajarle el velo
y preferirlo en malva…

En uno y otro caso
despedirse con gracia
es cuestión de acertar con el momento.

Avisó el frío




 Avisó el frío…
Hubo un temblor primero
en el verano
Pero
en medio de la luz
se parecía
a un delicioso desespero…

En el primer dolor
siempre hay un toque
de deleite;
la neblina hace soñar
cuando se es joven
Sí. En todo aviso
hay en primera instancia
la sensación de una palmada
cómplice...el guiño furtivo
de quien asiente complacido.

 No es eso.

Nos damos cuenta tarde.
El frío y la niebla
se hacen más compactos
y cada día duele más el recuerdo
de lo nítido, de ese deleite
rozando apenas la
piel de cuando
... éramos eternos.

Hace un año, en noviembre...



Hace un año era también noviembre...
En el sur habían explotado todos los azafranes
pero yo te llevé un aire de palomas
para que no faltaran
la impoluta silueta de la madre-montaña
ni el rugido del mar en el Paseo Nuevo...
al abrirte la puerta.

Mecerte a la sombra del magnolio
recorrer deleitada tu carita perfecta
con la pura memoria...
ha sido mi tarea desde entonces.

Nombrarte de mil modos
y sentir que me acudes desde toda distancia
directo al corazón como la música...

Dragoncito de agua, domador de gorriones
el amor te libera del espacio
y me deja tomarte en brazos
y estrecharte muy fuerte...como ahora.

Zorionak, laztana !