sábado, 13 de marzo de 2021

Carta




Cuando el diente de león 

se convierta en vilano

te escribiré.

Será una carta suave y sorpresiva:

una caricia.

Te llevará mi deseo

que cuajó a lo largo del invierno.

Miro todos los días mi diente de león

orondo en mi mejor maceta.

Lo dejé vivir 

cuando solo era una pequeña sierra

que permití cuajara 

en espadas flamígeras.

Le agregué su gotita de alimento 

y no me olvidé de regar ningún día

a esa pequeña maravilla vanidosa.

Ahora disfruto de su belleza hirsuta

esperando su cabecita rubia que

algún día se convertirá en vilano

Para que yo... 

te pueda escribir.




domingo, 22 de noviembre de 2020

Ya se doró la fronda, hermana...


 
Ya se doró la fronda, hermana.

En mi patio la margarita bebe y bebe...
Pensamientos, ciclámenes y brezo lucen su gloria
pero yo me quedo siempre con mi alhelí
que se obstina en crecer y aromar pese a la hora.
Para él mis más dulces palabras de mañana.

La parra se ha vuelto puro susurro
al atardecer aún la visitan los gorriones...
Cuando oscurece  
la lámpara la vuelve un tamiz ámbar que observo embelesada
 desde mi puerta

Ya se despertó el frío.

He sacado las ruanas y los recuerdos...

Te pienso junto al fuego
las manos ocupadas y
el corazón errante allá, por allá lejos.

¿No escuchas que te canto bajito 
"aúlla un perro, madre" mientras tejes
y yo miro el celaje que se hiela?

domingo, 18 de octubre de 2020

Ritos funerarios.

 



Los antiguos lavaban a sus muertos

los frotaban con sándalo

les cortaban los cabellos y las uñas

los envolvían en lienzo virginal

sellaban sus ojos con monedas o jade y

los hacían arder alegremente en una pira alzada…


Algunos descansaban de costado 

orientados hacia el sol naciente

Solían colocar a su lado aquello que les era especialmente amado

para ser cubierto

o para arder…


Sólo sobrevivía

el aroma.


Pienso ahora en nuestras pequeñas criaturas

obligadas a yacer estrechas

bajo un acebo, un geranio, un aloe

un olivo niño… en pequeños continentes de barro.


y aquellas que fueron

sus gentiles figuras 

se me antojan ahora

un aguijón putrefacto

en medio del suculento corazón de la vida.


Tengo miedo de que esta costumbre familiar tan reiterada haga natural que termine enterrada debajo de un ciprés plantado en tierra escasa…


Ruego que ¡por favor!

no agreguen mi pluma y mis poemas.



domingo, 4 de octubre de 2020

Ciprés


Paisaje con ciprés

( Pepe Rodríguez)



Conseguido ciprés 

de la poda y del empeño fruto.

Construcción esencial

de lo negado yergues

ufano la ecuación

Tú, árbol resultado.

 

Viéndote 

se desprecian

las ramas antojadas,

los brotes perezosos.

El ocre que no sabe

de la ávidez del verde...

 

Y queremos la grandiosa tijera

de un Dios absorto y mudo

trajeando sin clemencia

complacencias 

para dejar desnudo

el purísimo factor 

enarbolado.


jueves, 27 de agosto de 2020

¿Recuerdas?



Ahora que me he vuelto agraz y taciturna

Ahora que te me has vuelto tan tercamente hosco

¿Recuerdas aún agosto?


¿ Y las calles de invierno de tarde y con llovizna allá en el sur del mundo?


Palpita todavía en mi oído tu llamada de gato cariñoso cuando empezaba el día…


¿ Seguirán nuestras sombras deambulando por el Pincio?


¿Crees aún en las mentiras lindas que yo te murmuraba frente a la estatua de lord Byron?


Y ¿ el jardín de Aranjuez aquella mañana tan íntima que casi nos dolía...?


Y...¿ la tarde de Roma?

¿ Y mis enaguas ondeando puro destello en el oscuro cuartito de la vía Sixtina mientras yo me dormía?


Y...¿ la rosa del Rialto ?


Ya no soy ya la muchacha cimbreante de entonces

Ni la mujer en sazón que te apasionó tanto


Pero cada vez que recuerdo

sigues siendo tan  misteriosamente bello

tan perfectamente hecho a mí medida ...

que

a pesar de la maldición de los años.


Me deslío en gotita de miel inevitable, para tu boca, amado

sábado, 25 de julio de 2020

Mi nombre






Algún día pronunciarás

mi nombre 

como si fuera un solo de violín.

Como si así pudieras llegar hasta mi oído

harás música con

con las letras de mi nombre


Lo dibujarás  tortuoso en los regueros

de lluvia en la ventana

una y otra vez.


Lo murmurarás con unción

como si te llevará al corazón del Pincio

 

Lo colgarás como sí fuese tu más bello hilo atrapaluces.

pero ya no podrá

reflejar ninguna luz


Mi nombre en la penumbra, será un Fa sostenido en tu corazón impaciente


Pero aunque lo pronuncies

con la más delicada y azul de las ternuras

yo no te escucharé.


viernes, 24 de julio de 2020

Siesta en julio


Duermevela de gata.
La luz titila
en mis párpados apenas celosías.
Como en tardes lejanas 
siento otra vez
el susurro de la fronda 
de tanta sombra luminosa junta.

Un lejano tañido de campana
marca el vaivén de unas horas 
que mecen...
Voces de viejos sabios 
 en las frescas  callejas  
le dan el contrapunto.
  
Paz de solo pensar en lo mullido
en lo suave, en lo que acuna
y me abrazo 
y las cosas y yo
 somos pura y perfecta sintonía.