A Violeta Parra
Estarme, estarme en silencio
oyéndote cantar anticuecas
cuecas largas, cantos a lo divino
a lo pueta, el rin del angelito
mirarte bordar tus arpilleras
formar tus cacharritos de greda
tus alambres, tus mimbres
pintar tus pequeñitos cuadros tristes...
en silencio, Violeta a tus pies
sentada en sillita de anea
con las manos sobre la falda
con mi oido bueno, con mis ojos de antaño
con mi corazón de diecisiete.
