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lunes, 17 de febrero de 2025

Uña




 ¿Me dejas que te lime la uña?

que borre las aristas

que continúe

hasta la yema mullida

para que sea ella la que me toque

roma, roma, roma

sin doler...

Odio tu uña descolorida

tu uña muelle que se gatilla a mi 

contacto experta en la estrategia

del hurgar.


Si fuera por tu uña

yo sería una vena desgarrada

un tendón filiforme

un aullido...


miércoles, 15 de mayo de 2024

Noche sin lírica

 

Quiéreme, quiéreme, quiéreme!!
Como un desgarro el ruego
rompe la noche clara
pero la voz…  no sale

Hay un falso rielar 
hoy no es noche de luna.
Una sombra se mueve
al fondo de la calle…

He desesperezado mi empeine 
luce la uña roja iluminada apenas..
Quiéreme, quiéreme…
detente oscuro, al borde de la reja
No sé quién eres
¿vienes acaso de un planeta recóndito
a despertarme el ansia esta noche sin lírica?    

domingo, 22 de noviembre de 2015

Recuerdo de la vida buena.






Durante esta semana aciaga que comenzó en mi conciencia el viernes 13 de noviembre poco después de las once de la noche, he leído multitud de artículos intentando informarme. He reflexionado sobre las causas, la complejidad, la responsabilidad y las consecuencias de lo ocurrido en París. Me he encontrado a ratos indignándome frente a ciertos comentarios, secundando otros y desconcertada, apurando impotencia, las más de las veces... Pero, si he experimentado estos días algún dolor genuino de esos que te dejan el alma en carne viva, no ha sido frente al número de víctimas, ni frente a la proliferación de flores y velas en los lugares donde habían acontecido los atentados, ni frente a las imágenes dantescas... El dolor ha florecido frente a un recuerdo:

Había luna llena aquella noche de diciembre  y yo salía de un concierto de gospel de La Sainte Chapelle en la Cite de France. Apenas había comenzado a caminar hacia el hotel cuando un extraño sonido me hizo volverme:  una riada de jóvenes  deslizándose en patines " allegro ma non troppo"  se apoderaba de la calzada en silencio bajo la luna. Sé que viví uno de esos raros instantes en que el tiempo se encasquilla.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Dolor.

 




Te has vuelto de espaldas.
 Solo es la sombra que proyectas
lo que acerca hasta mí tu cara oculta.

A partir de hoy:
me invento las palabras
y las dejo caer como miguitas
que nadie comerá porque...
no hay aves
ni sendero tampoco
en realidad, no hay niebla
la sombra es...
el reiterado garabato de mi pena:
No sé dóde volver.

Una luz negra ayuda.
Te reconozco oscura
más oscura que todo
cada vez que intento
posarme en lo que
cayó contigo y caigo
nada retumba nada...

Tiro palabras, tiro...miguitas
 hacia ninguna parte.

viernes, 3 de junio de 2011

"Collar de hurones " (Vivienne Eliot)

Para Cástor

 
 
La poesía es una excelente forma de reflexión sin argumentos. Aclara lo que previo a su decir era un magma de emociones que las palabras doman. Me pasó con Vivienne Eliot, la esposa de T.S Eliot, mujer difícil a quien Virginia Wolf llamó “collar de hurones” enlazado al cuello del poeta (recordemos que los hurones son animales tremendamente agresivos).

Leí su biografía en editorial Circe, por Carole Seymur-Jones y, como muchas veces me suele acontecer, terminé compadeciéndola a ella y despreciando  a su marido.   Es verdad que sigo leyendo con cierto temblor su “Tierra baldía” pero el hombre me repugna por su frialdad ¡malditos poetas ególatras que solo se estremecen en sus versos!... Vivienne se me quedó como una herida al costado. Me dieron ganas de remecerla y obligarla a que caminara derecha sin Eliot. Iba leyendo las primeras páginas y ya sabía de alguna manera como terminaría aquello. Su final a los 58 años en un manicomio al que su marido y su hermano la condenaron, me hizo pensar en otro destino femenino tristemente conocido: el de Camille Claudel. He pensado muchas veces en por qué nos equivocamos o acertamos al amar... en cómo se labra un “collar de hurones” o “una guirnalda de pájaros”.



¿En qué horno se cuece nuestro infierno?
Ese dolor a la medida de cada cual ¿dónde termina de lograr su punto?
Y  nuestra gloria...
¿dónde?

Me pregunto
¿pagamos el pecado de las madres
y somos
el hartazgo de un grito permanente
o podemos
cuajar en premio prometido?

Vivienne brizna trizada
Vivienne collar de hurones Vivienne la desamada .

Me asomo a su mirada y  me avergüenzo.
De pronto se me emborronan las palabras
crecen las calaveras sobre campos de lilas
Me desbordan los brazos ramilletes que desbordan de dulzor para ella quedan... ¡solo huesos!

He leído hasta el alba.
Me dormí con las lilas
y al despertar promediaban las luces del verano...
No me dolía nada.
Jaspeaba en el espejo la sobria
construcción de mi recinto.
No me dolía nada.
Primero fue el placer de los pies
sobre la alfombra, 
luego fue la naranja…
No me dolía nada...
Yo estaba del lado de la línea recta
de la palabra justa, del respeto.
No era estridente
(Mi  torpeza apenas me rubricaba la aureola)

Fue entonces que entendí.

¡Mírame esposo!
para que riele esta noche de agosto
tan lejana y hermosa como acostumbro.
¡Tócame esposo!
para que pueda acodarme en el alfeizar
toda abandono y cadera quebrada
¡Bésame esposo!
para que vaya impoluta a los infiernos
con la suerte hecha el óbolo bendito
que reserva la vida a las felices.

Esposo de áureos dedos
¡descórreme la aurora!
Inaugura la luz, alto de lanza
fuerte de escudo

¡Dime!
Si tú conmigo
¿quién osaría sorprenderme?
Tus caballos avanzan aguerridos
hacia un nadir desleído de miel
por mor de tu mirada en mi costado.

Amado ¿te quedarás conmigo
hasta el final del día?
¿Aquietarás mi miedo
con tu flauta de fiesta?

Amigo, escúchame un momento
¡acaricia las zorras desatadas!
..............................................

...ruedan sobre el regazo tus granadas
y su jugo corroe mis desdichas
Aquí, debajo del manzano
soy amada
de cadera a razón, acariciada...
Soplas sobre mi empeine
acaricias sin daño mi cintura
de par en par me miras
en noviembre, en almendros
en la distancia mínima ¡tan dulce!
Tardes de las conversaciones
en que fluyen saltando
pequeños pensamientos sin corteza...
¡Ay esos tiempos
de los puentes, de la lluvia finita
de las manos  inevitablemente juntas.
……………………………………………..

Vivienne... tú
patadita nerviosa
maldito ángulo
Tus manos  reordenan
hacen ”como si”
se detienen furiosas
¡Ay, qué efectos tan duramente conseguidos!
Ha emergido la luz y ha decaído:
ha constado la perfecta disposición de los cuchillos
Toda la tarde sonó la persistente melodía.
La luna apareció a su debido tiempo:
El chal de cachemira se congeló en sus pliegues
y toda la desdicha fue haciéndose palpable.
y se masticó ardua como un corazón viejo...
Se apagaron las velas ya lejos el ocaso.
el vaso se limpió y se guardó...
chirrió por fin la aguja en un agudo
se cerraron tensamente las cortinas...
El no vino y
las manos empinaron el gollete…

………………………………………………………..

Cierta ceguera necesita de muchos sí
para nutrirse
siempre está en tris de perder su sutil veladura.
Cataratas del alma, Edipo en trance
de trasplante de ojos...
Metáfora posible
para esa prodigiosa circunstancia
de no ver lo que daña.
Es patética esa decisión de andar a tientas
sorteando la luz
Esa necesidad de no tocar el hueso con los dientes
mientras nos luce la sonrisa mellada.
Hay quien camina así...
y desllama a las cosas por su nombre
que no acuden 
pero parece que llegaran
a dibujar las innobles cautelas
de quien pisa en lo falso y cree puente...
....................................................................
Son agujeros negros, atraen
la compasión mediocre, el malestar menudo...
Esa rabia tan triste
que produce lo pobre sin grandeza.

¿Sabes?
Me estoy haciendo trizas
en persona interpuesta.
He llorado por un destino en letras
que me hundía el puñal
desde una página.
Aprendí la lección
Muy de mañana:
ordené mis poemas
medí mi dolor con tinta negra
y doble espacio.
Le puse fecha
firmé un poquito a la derecha
y decidí ser una vez y otra vez
tu guirnalda de pájaros...
si quieres

lunes, 7 de febrero de 2011

COLADA


Batea de madera


Estoy tratando de lavar estas palabras tuyas.
Hundo las manos en una masa
espesa, oscura, maloliente
que rezuma cieno.
Seda, estopa gastada, gasa tiesa
refriego sobre piedra.
Se confunde lo rojo con lo sucio
y duele.

Ahora…
los tules desvaídos de Venecia
la lana del dulce Languedoc
aquel encaje del frescor romano...
emergen de lo hondo helados, retorcidos en un nudo gordiano
apelmazado y sordo.
Desgarro, desanudo, tiro, golpeo… reconozco apenas
y froto, froto...froto


 Os cuento un secreto: la poesía es la forma de catarsis más efectiva que conozco...