miércoles, 13 de enero de 2016

HERO

 



Dante Gabriel Rosseti


¡No perdamos al héroe!

Educar para ser sin coartadas
sin entenderlo todo
sin refugiarse en el laxo fracaso
y asumirlo sin lucha y sin tragedia...

Necesitamos levantarnos
con Héctor hacia su última batalla
con Antígona fuera de la ciudad
masticando su miedo...
Necesitamos a Walter Benjamín 
apurando el cianuro
(pero solo en el último momento)

y  a Unamuno muriéndose en zapatillas
pero habiendo pronunciado "las palabras"
en medio de carraspeos y temblores.

Hay que dejar que el héroe planee 
vestido de miseria como siempre
pero... sin atrevernos a tapar
la fúlgida fisura de su harapo.


martes, 5 de enero de 2016

La ensimismada...




 
Mujer ensimismada Edward Munch
 

 
Dejar pasar las horas mientras
el polvo se acumula feliz en los rincones
y las camas esperan pacientemente, ángeles.

No apartar la mirada de la bruma
 aunque la olla poco a poco se coloree en ascua
y el agua hecha torrente desborde de la artesa.

Tantear el camino proceloso del sueño 
perdida en  pequeños gozos clausurados 
y
no volver el corazón ni la mirada
por más que...
 los niños lloren y él aguarde en la puerta.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Desatador de pesadillas



Sueño- María Carrera

Alguien me besó anoche y
he despertado fresca
sin sombra de abalorios
sin unguentos
sin sábanas cruzadas...

¿Quién fue?

Cómo llamar a quien desata el nudo
de la atroz pesadilla
entre la última luna y
la primera lechada de la aurora...

martes, 22 de diciembre de 2015

Carta de Navidad a mis lectores








Mis queridos e "inmensamente minoritarios" lectores y lectoras:

Déjenme contarles una historia para que disfruten conmigo un poco de este mágico e imprevisible mundo de las ondas de las que fluyen tantas originales amistades.

Sucedió un día de esos en que la que escribe se sentía muy sola y "muy esperanza caída de un cocotero"  que

domingo, 13 de diciembre de 2015

Carta a Sohafi, en Valsain




Para Sohafi al sadik.

Mi querido amigo:


La noche del día 9 de diciembre me despertó de madrugada el ansia incontenible de comerme una manzana verde, desde siempre el talismán de mi angustia. Avancé a trompicones por el pasillo y de pie en la cocina, frente al ronroneo de mis gatos despertados a deshora, me la comí  a mordiscos chorreantes con una urgencia de ahogado frente al oxígeno. Algo se avecinaba y supe qué cuando por la mañana temprano me llegó la noticia de que habías dejado por fin las telas de la cama.

Acepté entonces la tarea que a lo largo de estos años de amistad de 140 caracteres

domingo, 22 de noviembre de 2015

Recuerdo de la vida buena.






Durante esta semana aciaga que comenzó en mi conciencia el viernes 13 de noviembre poco después de las once de la noche, he leído multitud de artículos intentando informarme. He reflexionado sobre las causas, la complejidad, la responsabilidad y las consecuencias de lo ocurrido en París. Me he encontrado a ratos indignándome frente a ciertos comentarios, secundando otros y desconcertada, apurando impotencia, las más de las veces... Pero, si he experimentado estos días algún dolor genuino de esos que te dejan el alma en carne viva, no ha sido frente al número de víctimas, ni frente a la proliferación de flores y velas en los lugares donde habían acontecido los atentados, ni frente a las imágenes dantescas... El dolor ha florecido frente a un recuerdo:

Había luna llena aquella noche de diciembre  y yo salía de un concierto de gospel de La Sainte Chapelle en la Cite de France. Apenas había comenzado a caminar hacia el hotel cuando un extraño sonido me hizo volverme:  una riada de jóvenes  deslizándose en patines " allegro ma non troppo"  se apoderaba de la calzada en silencio bajo la luna. Sé que viví uno de esos raros instantes en que el tiempo se encasquilla.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Carta de París



Ayer volvimos de París que estaba, como dice la canción, "más bonita que nunca" Fueron unos días a nuestra medida. Preciosos. La habitación del hotel (el mismo en que estuvimos con Uds. hace 11 años) era muy pequeña, muy limpia y extremadamente ruidosa, sobre todo al anochecer. La misma tienda de sombreros en la esquina y el mismo super donde comprábamos la comida  para la cena- ¿recuerdas?... esta vez nos dio por comer tortillas mexicanas con tomate, queso de cabra y albahaca.


¿Qué cosas hicimos? Te cuento lo más especial. "Lo más de lo más":