martes, 24 de agosto de 2010

Caminando a Orio con mi padre.




Apellaniz -ORIO


Del lento caminar
al filo de la rubia mañana
tú eras el compañero...

Subimos hacia Igueldo
y nos quedamos un momento en la gruta…
yo un poco escéptica como siempre
tú en silencio como aquella
última mañana…

En la cima miramos hacia el mar
el ratón de Guetaria
hace guiños al Izaro
que fue de otras mañanas claras

viernes, 20 de agosto de 2010

Rama de almendro (Saint Remy,1890)







La nana fluye azul y la vida se expande
en abrazos y flores
¡nada duele, doliendo tanto todo!
Añosos son los brazos capaces de romper en maravillas
y sostener así
el eje de los sueños del dejado venir
a la casa de todos:
“Arrorró la tibieza de la clara mañana
arrorró de lo bueno a su hora acudiendo
arrorró de la vida que está bien, qué está sana”.



De "A la altura del lirio"


Vincent Van Gogh pintó este cuadro para su ahijado, el hijo de su hermano Theo, cuando se enteró de su nacimiento.

jueves, 19 de agosto de 2010

A los que llegáis

Hoy, como ya hace más de un mes, en que decidí abrir este puerto, me he dado un paseo por mis costas al atardecer, quizá porque es la hora más propicia para recibir el calor que emana de la presencia humana que percibo allá en mi playa. Esa que emocionó tanto al bueno de Robinson Crusoe y que yo necesito tanto como él.


Observo el mapamundi, donde globitos diseminados o agrupados con profusión, señalan los lugares desde donde llegan mis internautas...Esas  banderitas disparan mi imaginación y me emocionan... Ahí han dejado su huella balsas de solitarios, veleros veloces, cargados barcos de altura... Canadá, Francia, Haití, Chile inconmoviblemente fieles, una España que desborda en presencia...me saludan

 Las banderas se amontonan en Europa y América, aunque también una barquita me llegó, solitaria, de Australia... y ¿quién será ese visitante mío, montevideano, que dispara todos mis recuerdos de la ciudad de mi adolescencia? y quién, que me lee desde Sonora..

 Ayer, apareció, la India y estuve un buen rato imaginando una cocina de Nueva Delhi y a una mujer morena y delgada que leía...( como hubiera aliviado a mi madre, amante apasionada de la India, con esta historia si ahora fuese el agosto que fue...)

En fin, no puedo poneros nombre como hizo Robinson con Viernes  pero... os siento cerca y el constatar vuestra desconocida huella cada noche  se ha convertido en un ritual para mí.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Paisaje cerca de Auvers bajo la lluvia (Auvers sur Oise,1890)





No prevalece nada.

Todo se pierde.
Lo sabemos
y como podemos,
tapamos la herida
que nos sangra a borbotones
de aquello que quisiéramos
en un cielo indudable
que no existe.
Abrazamos entonces
el instante delgado
aspiramos su aroma imposible
¡a bocanadas!
con la fruición transida
de quien sabe
que es...

 ¡para nunca más!

.

de "A la altura del lirio"

domingo, 15 de agosto de 2010

Viéndote dormida

Cuadro de Alfonso Silio

Aire-clavel besando
tu rostro en dulce reverbero
silencio-algarabía.
¿Por qué rutas te huías, mi dormida?
Yo, en el reino de afuera te cuidaba,
detenía mi amor en tus señales:
en el libro
en la flauta
en las calcetas
tan lejanas de ti, mi Lobodrina
que navegabas plácida.
¡Dime!
¿dónde se van las niñas
en estas noches dulces
en que nacen claveles?

jueves, 12 de agosto de 2010

El comisario Montalbano





Es verano y leo como siempre. Leo con fruición, con la conciencia de que para mí los buenos libros tienen una calidad de ser tan contundente que eso que habitualmente llamamos vida, queda desvaído si no logra ser traspasado por los rayos del "más vivir" de lo literario.

Hoy estoy con Montalbano. El comisario Montalbano de A, Camilleri, el  excelente escritor siciliano, y siento que de alguna manera se  me parece. El también se nutre de libros que elige con cuidado y luego degusta o devora según sea el apetito. También a Montalbano le gusta llegar a casa muy cansado como a mí, como haciéndose perdonar a causa del trabajo duro, el deleite de la soledad. Es un hombre de rituales.Tiene una roca y un olivo silvestre bajo los que se resguarda ciertas noches en que el vivir y el entender se le hacen difíciles  y tiene sobre todo, una imaginación prodigiosa...

lunes, 9 de agosto de 2010

Hagamos cuentas



En una hora caben:
cuatro páginas de libro
(dulcemente leídas)
cuatro exalaciones de alhelí
patatas y cebollas
zapallo y zanahorias
cortadas en rodajas silenciosas
cayendo de una vez
en el agua que bulle;
cuatro constataciones de capullos nuevos
sábanas estiradas (cuatro pares)
el perfume del alma del pasillo
un café a medias
cuatro recuerdos, cuatro evocaciones
andadura de cuartos, detenciones
abrir el agua, alguna decisión
un miedo súbito y...
el ansia de la vida ¡a bocanadas!

                                                               
                                                                                      de " El libro de Lobodrina"