lunes, 9 de septiembre de 2013

Explicación.




Mis queridos lectores:

Aquellos que aterricen en esta página para leer mi reseña sobre "Eichmann en Jerusalén" de Hanna Arednt, se encontrarán con esta nota que les notifica que la he retirado temporalmente con el fin de profundizar en algunos aspectos que lo exigían.  Los blogs  permiten modificar una y otra vez nuestras palabras, hacerlas más precisas, más inequívocas, más certeras...¡qué felices hubieran sido Joyce, Proust y otros con este artilugio!

 Les prometo que, a la brevedad, volveré a reponerlo.

jueves, 15 de agosto de 2013

Opción.



El beso- G. Kimt


Qué delicia mi ojo posado en hilo puro
y Klimt, cuando acrecienta su beso en esta hora
El trémolo del sol palpita en la madera,
mi gata se endurece en terciopelo oscuro.

Safo gime su pena de promontorio y roble
 y en mi libro se yergue y su grito redobla:
el mundo es tan hermoso, que al mirarlo me tiembla
el nervio especialista en respuesta a lo noble.

¡Estoy sola! bañada de belleza y de libro
lista para olvidarme de lo que llaman vida
y pudiera ponerle a mi delicia, precio.

Se abren las pupilas llamando a mi sentido
pues la gloria del mundo busca en mí su derecho.
Es inútil, abrazo a lo que duele y...¡cierro!


Hay veces en que el sentimiento de plenitud nos arrolla como una ola  poderosa...o está a punto. Somos capaces de observar la crecida y la inminencia del deliciosos impacto que la vida nos brinda generosa  pero, seres lúcidos al fin y al cabo, nos creemos sin derecho al goce, rodeados como estamos por "el dolor del mundo" que nos cerca . Nos acorazamos entonces, dejando lo que pudo ser extraña maravilla, en mísero espejismo. 
Siempre me pregunto qué se gana y qué gana el mundo con la renuncia. 

jueves, 8 de agosto de 2013

Así...


"Cierva herida"- Frida Khalo


El dedo, no
las manos hasta el codo.

¿La lengua apenas? Jamás,
atragantada quiero hartarme de ti.

Un abrazo quisiera yo hasta el hueso
una herida gemela de tu herida...

Solo así
cuando no vuelvan los pájaros
y la noche se olvide
ensimismada...

¡Creeré de verdad
que estuve viva!

Siempre me gustó Tomás, el discípulo incrédulo.

sábado, 8 de junio de 2013

Han vuelto los reclamos...



Nomeolvides
                                                                                                        Para Idoia

Han vuelto los reclamos:
se me despierta el pecho
 y cómo duele...

En los arbustos
un verde tenue
es pura anunciación...

Todo prepara...
la brusca hermosura de este mundo anegado
ese derroche de pétalos pisados
esa luna lavada
esa emoción que ordena
allí en la oscuridad a mi derecha...
apuntala los brotes aunque sean de acónito
 escarda en torno a  tus taciturnos pensamientos.
Llueve sobre lo que quiere nacer
 sea cardo, alegría, acacia..
o nomeolvides.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¡Dime...!



A Cástor, "el lobo"

Dime, qué fue de nuestra cueva,

de aquella románico-tardía

de la que amplia, vacía y abrigada

me entregaste la llave, la noche del “Sí, quiero”

En todos estos años la has llenado

y me topo por todos los rincones

con oseznos llorosos

abejas de aguijón descuartizado

maripositas grises

arpías tremebundas y patéticas…

a quién prestas mis perlas, lobo absurdo.

No me importa tropezar con un cerdo simpático

leyendo mis poemas pero…

me irritan mis vestidos y mis alas

adornando a quien decidas tú;

saqueador, dueño del guirigay,

¡lobo metido a San Francisco pobre!

¡Vamos! Que no me da la gana de compartir

espacio, alegría y costado…

lunes, 27 de mayo de 2013

Ser o no ser....





                                            A mi hermana Edurne.


Esos nudos gordianos
que secuestran el alma 
en un calidoscopio
de miseria;
nudos ciegos, sin cabos
nutridos y apretados
en un ser vuelto ya
puñal y arena.
Son muerte que jamás será caída
porque nunca habrá vuelo.
Perros, con la garganta rota
y la rabia completa.

El filo bienhechor
¿por qué se tarda?
¿qué detiene
la bendita justicia
de la espada cayendo Dios
en lo todo posible
aunque estalle...la nada.

viernes, 17 de mayo de 2013

La cita a ambos debida




             Al Sr. G. Reyes, mi profesor de castellano en el liceo Darío E. Salas de Santiago de Chile.


Su voz equivocada de hemisferio
me nombra en las tardes de noviembre
me persigue por la nostalgia arriba
y me retranca en un cielo diferente.
Vuelve a jugar entonces el instante
y en esquina de mí, detengo el paso
no suceda que mi rostro de hoy rompa el milagro.

Es difícil sostener mi picassiana esquina
es costoso ya sé, su rostro soberano
quién sabe a costa de qué, restituido.

Yo no sé la palabra que labra esto en posible...
cuando su voz me suena eterna en los noviembres
el yo que usted amaba me torna entera esquina
que en gozo de sentirse, a esperarlo se vuelve.


Fue mi querido profesor de literatura durante mi adolescencia. Me encantaban sus clases y a él, mi apasionado interés. En tiempos aciagos nos reencontramos. Era noviembre y yo ya era una joven profesora llena de sueños, él ya estaba herido por la enfermedad y la pesadumbre...Siempre que empieza noviembre, vuelve y conversamos.