viernes, 4 de junio de 2021

Visita al cementerio.

 
  

A veces toca visitar a los muertos...

Sentir como chirría la reja al empujarla

e irse deteniendo comedidas y lentas

 en retazos de historias, en punzantes sonrisas que estuvieron tan vivas... 


Aún centellean  los pequeños detalles: 

la boina, las gafas, la permanente dura, los pequeños pendientes...

Encuentro a una muchacha que escribió unos poemas a quien pongo margaritas en el búcaro yerto

María Isabel se llamaba.

 

Hacia el norte, alguien que amó el sol de la mañana se aclimata a la sombra

Hay muertos que se quejan de estar tan separados de aquellos con los que compartieron cobija: es duro para ellos...

Flores, flores, flores de mentira

Silencio y esas fotos que son señas lejanas...

 

Tenemos que volver con "las primeras rosas de las huertas..."

Yo prometo aromar la tierra donde yace aquella...

 la que fue poeta.




jueves, 27 de mayo de 2021

Bebiendo en taza de porcelana


 Para mi hija, porque somos hermanas.

 

  Las poetas solemos ver "encajes en las telas de araña"

En medio del bullicio de niños y sartenes, escuchamos la música delgada de eso que está tan cerca, tan a punto,  que podría arrebatarnos hacia el dulce silencio de la pluma rasgando...

Tratamos de retener el verso.

Es una carrera denodada entre fuera y adentro: casi siempre las manitas o el guiso que se quema o la terrible pesantez de la vida ganan, pero a veces...  balbuceando, queda el verso en el dorso de una lista de compra

En medio de los inevitables caos cotidianos, desayunamos en taza de Limoges con la gracia exquisita de  antiguas princesas desterradas 

Miramos a  alrededor y sonreímos bebiendo aún más lentamente, mientras las sórdidas huellas de la vida  se acumulan...


martes, 25 de mayo de 2021

Carta vilano.

 


 

Voló el vilano

¿Te llegó?

¿Pudiste descrifrar su ortografía?

Te escribí de corrido

sin absolutamente ningún enigma:

Todos se fueron resolviendo a lo largo del invierno.

Con la flor, con el poquito de agua, con la primera luz

fue cuajando  mi carta volandera...

Te decía que te quiero

¿Lo entendiste, verdad?


sábado, 13 de marzo de 2021

Carta




Cuando el diente de león 

se convierta en vilano

te escribiré.

Será una carta suave y sorpresiva:

una caricia.

Te llevará mi deseo

que cuajó a lo largo del invierno.

Miro todos los días mi diente de león

orondo en mi mejor maceta.

Lo dejé vivir 

cuando solo era una pequeña sierra

que permití cuajara 

en espadas flamígeras.

Le agregué su gotita de alimento 

y no me olvidé de regar ningún día

a esa pequeña maravilla vanidosa.

Ahora disfruto de su belleza hirsuta

esperando su cabecita rubia que

algún día se convertirá en vilano

Para que yo... 

te pueda escribir.




domingo, 22 de noviembre de 2020

Ya se doró la fronda, hermana...


 
Ya se doró la fronda, hermana.

En mi patio la margarita bebe y bebe...
Pensamientos, ciclámenes y brezo lucen su gloria
pero yo me quedo siempre con mi alhelí
que se obstina en crecer y aromar pese a la hora.
Para él mis más dulces palabras de mañana.

La parra se ha vuelto puro susurro
al atardecer aún la visitan los gorriones...
Cuando oscurece  
la lámpara la vuelve un tamiz ámbar que observo embelesada
 desde mi puerta

Ya se despertó el frío.

He sacado las ruanas y los recuerdos...

Te pienso junto al fuego
las manos ocupadas y
el corazón errante allá, por allá lejos.

¿No escuchas que te canto bajito 
"aúlla un perro, madre" mientras tejes
y yo miro el celaje que se hiela?

domingo, 18 de octubre de 2020

Ritos funerarios.

 



Los antiguos lavaban a sus muertos

los frotaban con sándalo

les cortaban los cabellos y las uñas

los envolvían en lienzo virginal

sellaban sus ojos con monedas o jade y

los hacían arder alegremente en una pira alzada…


Algunos descansaban de costado 

orientados hacia el sol naciente

Solían colocar a su lado aquello que les era especialmente amado

para ser cubierto

o para arder…


Sólo sobrevivía

el aroma.


Pienso ahora en nuestras pequeñas criaturas

obligadas a yacer estrechas

bajo un acebo, un geranio, un aloe

un olivo niño… en pequeños continentes de barro.


y aquellas que fueron

sus gentiles figuras 

se me antojan ahora

un aguijón putrefacto

en medio del suculento corazón de la vida.


Tengo miedo de que esta costumbre familiar tan reiterada haga natural que termine enterrada debajo de un ciprés plantado en tierra escasa…


Ruego que ¡por favor!

no agreguen mi pluma y mis poemas.



domingo, 4 de octubre de 2020

Ciprés


Paisaje con ciprés

( Pepe Rodríguez)



Conseguido ciprés 

de la poda y del empeño fruto.

Construcción esencial

de lo negado yergues

ufano la ecuación

Tú, árbol resultado.

 

Viéndote 

se desprecian

las ramas antojadas,

los brotes perezosos.

El ocre que no sabe

de la ávidez del verde...

 

Y queremos la grandiosa tijera

de un Dios absorto y mudo

trajeando sin clemencia

complacencias 

para dejar desnudo

el purísimo factor 

enarbolado.