Viaje a la niña sola.



Remolino mágico

Recuerdo tu remolino, Lobodrina
lo que me queda de la niña pequeña
la del rizo y la escoba y los pasitos tardos...

Ahora que no me cabes
a veces...
un vagido me llega de muy lejos...
mi niña tiene miedo
mi niña me llama todavía

Es entonces cuando soplo tu remolino-talismán
y nado laboriosa tus sueños personales y vedados
escalo tus imágenes difíciles y extrañas
me arrastro más allá incluso de tu nombre
donde yo no soy yo y tú no eres tú todavía.

La noche aguanta mi tarea y la cubre
sin manos y sin lengua desato y acaricio
sin nanas ni paseos apaciento tu miedo
volcada a serte madre me adoso sin tendones
a dormirte la niña, Lobodrina...

3 comentarios:

Oscardacunha dijo...

Excelente, Begoña. No seré yo quien añada una palabra. Simplemente me lo guardo.

Anónimo dijo...

Maravilloso!!!! y tan válido siempre!!
Maite

Arantza Etxeburua dijo...

Oso ederra, Begoña. Zeinen harreman sendoa, mugarik gabea, distantziarik gabea. Ama beti ama... maitasun amaigabeaz.

Publicar un comentario