Ese ligero toque de ambrosía...


Para mis hermanas

La confirmación del diagnóstico supuso una especie de temblor en el eje del tiempo. Alteró mi habitualidad de manera tal que de pronto me hice consciente de que absolutamente nada acontecía de la misma manera.  Seguí repitiendo lo que había hecho hasta entonces, no se me alteraron la sonrisas ni los tópicos. Me aferré al- ¿dormiste bien?- ... Ya pronto Navidad... habrá que sacar el ángel! ¡Vaya!!, aún está dando flores la planta que te regalé para el día de la madre... Me duelen las rodillas ...¡Cuéntame!

Pero como había perdido la inocencia, me veo decir, me veo hacer  y, al terminar el día... un cansancio insomne cae sobre mi noche como pétalos de plomo.

Luego también me habitué a la noticia y recuperé una inconsciencia que ya no es diáfana, sino densa y embotada.

Barcas de pesca en la playa de Sainte Marie (Arles,1889)


…no volveréis a Itaca.

Después de vuestra áspera jornada

no tendréis ni la historia al rescoldo

ni el consuelo del vate.

Lucirá aún la luz.

Los espejismos del día quizá giman

su tenue palinodia:

pequeñas agonías plateadas

calor de puño salobre

jalones de sudor a meridiano.

Por más ocre, aún supuesto

el derroche…

en vuestra desarbolada noche

entre los hombres mudos

nostálgicas de nido y de susurros

¡vosotras nunca volveréis a Itaca!



Acerca de ...las tres que soy



Hay días en que el estar con nosotras mismas nos encanta. Es un placer dialogar con "esa que siempre va conmigo", pasear en su compañía, sonreirle calladamente en presencia de terceros, silbarle alguna melodía llena de recuerdos complices, guiñarle un ojo burlón en el espejo y encontrar, en fin, que está bien...¡qué nos gusta!

Otros días apenas la notamos. Hay un silencio espeso a nuestro alrededor. Nuestras pisadas resuenan de lo solas que vamos, e intentamos llenar un vacío que a veces nos desconcierta el día, pasando rápidamente de una cosa a otra pero sin encontrar gusto ni interés en lo que hacemos. Las cosas, entonces, se nos vuelven planas.

Quién eres tú



¿Cuál eres tú?
la seria
la del libro empuñado
la de la cabellera en ristre
la del desorden
la de la prisa en calma...
¿A cuál llamarla Tú
quitando todo límite al pronombre?
Tú sin pregunta, sin ceño,
sin sorpresa, sin miedo.
Tú con el tono imposible de Dios
como El te llama.

A veces
abofeteo mi extrañeza
ante tu tú maligno
el capaz de hacer blandir mi lanza
arremetiendo contra ti
convertida en gigante.
Otras
me extasío ante el tú
que me encanta...
me recuesto a su vera, abandonada
comiendo lentamente sus granadas...
pero me falta el Tú
el que persigo en todos
el que jamás se topará conmigo.
Yo quisiera alguna vez, pero es inútil,
poder llamarte como Dios te llama.

Talismán para los días negros



...y si menguas
si hay un día
en que el No te palpa el alma
con mano deshonesta...
Si te obligan a doblar la cerviz
y bailas
y ríes
y te enojas
siempre oportunamente...
Si te sorprendes
bajando la mirada
y cuidándote el gesto...
Si te padeces
reblandecida y poca
con sueños-calderilla
y días-hora...
Lobodrina manchada
en horas de desierto...
Si te obligan y crujes
y se detiene tu alma
en crédito y soldada...
¡Alza en ti arboladura!
repasa el porquesí
porque era tiempo
y plantado
y cuajado
y fruto era...
sonríe a Garcilaso
¡súbete a su caballo!
Entre bus y tarjeta
murmura suavemente
"yo romperé
a fuerza de brazos un monte..."
y...
¡cobra fuerza!

Te contaré un secreto



...a veces los momentos
son nudos de Gorgona
y hasta los pies se olvidan
de su verbo debido:
la atracción de la tierra
lacea la cabeza.
...entonces yo me pongo
mi traje de agualuces
y ciño fuerte mi mejor candelabro
joyean en mi mano
las piedras heredadas
cuando enhiesta y hermosa
camino hacia mi reino...
Cuando crees que cansada
he cerrado los ojos
y te vas de puntillas
juntándome la puerta,
enlunada y ahíta
ya estoy deambulando...
Soy dueña del mas bello
escorzo de la vida
todo me lo he inventado
los cuadros y las rosas
las fotos,los perfumes
las sendas y los mitos...
Scarlati acontece..
acontecen jazmines
olorosos de nunca
embriagados de siempre...
Me acomodo en la silla
unívoca del gozo
y mecidas de luna, conmigo;
todas mecen...

La casa verde

Para Gilles.

Leí "La casa verde",a mi juicio la mejor novela de Vargas Llosa, durante el verano de mis diecisiete años, en Santiago de Chile y creo que fue la primera novela perteneciente a "la corriente de la conciencia" que leí.

Me fascinó desde el principio su aparente disloque del tiempo y del espacio y, pese a la dificultad que entrañaba para una lectora acostumbrada a la novela moderna como yo, esa revelación de que podía  estar bajando por el río Marañón con Fushía y al mismo tiempo asistir al encuentro de Bonifacia con "el sargento" en Santa María y a los escarceos de "la Selvática" en el salón de la casa verde de Piura... me resultó un ejercicio fascinante.

Acerca del cielo




Siempre he pensado que eso que solemos llamar cielo, vida eterna, vida después de la vida, es algo que de existir, empieza a existir aquí en la tierra y, cuando me lo imagino, no puedo olvidar absolutamente nada de lo que amo. Me lo llevo todo...sueños, pájaros, flores, lluvia, gatos, amigos, amores...o bien, todo esto se viene conmigo al cielo o  no me interesa  en absoluto ir a ese sitio desencarnado  al que no puedo desear.