Haití (Puerto Príncipe)

Después de nueve horas en autobús (desde Sto. Domingo a Pto. Príncipe) en la compañía Caribe tours, con un servicio muy bien organizado en que nos sirvieron comida caliente: arroz con frejoles y una riquísima carne mechada además de una botella de agua por persona y  todas las canciones de José Luis Perales, cruzamos la frontera y nos recibió una laguna inmensa flanqueada por irreales montañas azules. Nuestro aguerrido autobús vadeó impertérrito lo que no sé eran ríos o inmensas pozas de asfalto que mojaron nuestras maletas. La verdad es que en algunos momentos, nuestra sensación era la de viajar sobre el agua...

Boca Chica República Dominicana




Las condiciones con las que escribo no son las mejores pero trataré de darles algunos apuntes informales de nuestro viaje. Aunque parezca mentira en el Caribe no es demasiado el sol del que hemos disfrutado (aquí están viviendo en invierno)...Una de las sensaciones más gratas es la de absoluto relax. Ayer pasamos el día en la playa y fue entretenidísimo. Una especie de bohío en primera línea de playa y nosotros en tumbonas o asientos de caña recibíamos las más variadas propuestas y servicios, formuladas siempre con una sonrisa y sin demasiada insistencia. Yo recibí un masaje de pies de una encantadora haitiana que habló largo en creole con Libe y a mí me dejó como nueva...Nos ofrecían coco, langosta, comidas variadas bien puestas sobre bandejas cubiertas pero que no teniamos idea de que eran, música caribeña, joyas de "ambar y y larimar" (para las señoras decían ellos), podríamos habernos hecho trencitas...En fin, Libe y Gilles se hicieron de todo y Cástor de nada...aunque ¡aleluya! encontró en una sábana en la calle del Conde de Sto. Domingo la película de Maggie Smith que le faltaba. Fue motivo de profundo y extático gozo.

A mi me encantan las canciones románticas acompañadas de guitarra y maracas que nos ofrecen en cada chiringuito...¡Que será será! es ubicua...
Me reí mucho (aunque será tema de otra entrada porque tenemos que salir pitando hacia el autobus) con el guía que contratamos en Sto. Domingo que era muy simpático pero claramente anacrónico y caótico en sus informaciones...Parecía creer que nos interesaría más todo vestigio cutre de la visita de  Juan Pablo II que de "las menos interesantes" piedras cañoneadas y tomadas por Francís Drake. El caso es que llegados a la "capilla de los apostoles" en la catedral, a todo meter y con mucha unción nos dice que allí estaban enterrados los hombres con sobrenombre. Al preguntarle, yo por que se lo ponían, va y me contesta que ellos nacían así, que era cuestión de naturaleza eso de ser mucho más importantes que los otros...En fin, creo que se refería al remombre... Bueno, los dejo. Que ya habrá mucho que contar

Seguidilla de Navidad

Puerta de navidad decorada por mi hermana Amaia


A mi madre le gustaban mucho los romances castellanos, las coplas, las letrillas... Yo recuerdo mi infancia acunada por canciones que ya se han perdido. Canto los sábados mientras cocino para que perduren y ojalá puedan llegar a los oídos de mis nietos.

Había una que se llamaba "San José y Nuestra Señora"  y  contaba como en el tumulto hacia Jerusalén, la Virgen y san José habían dejado perder al niño y como la madre decía "irá con su padre" y el padre; "irá con su madre" La canción seguía..."allá arriba llora un niño perdido de su morada, llorando está de frío, pidiendo, por Dios, posada..." (tardes de palmeras y polvo delicioso, aquellas del sur, con la luz reververando en los ojos cerrados).

Ya viene Nochebuena  y el verso sube inevitable a la pluma por los secretos senderos de la memoria. Como sentido homenaje a tantas que cantaron antes que yo, siguiendo la saga les dedico la que escribí pensando en mi hija Libe allí sola en Haití.


Seguidilla de Navidad

Esta noche, muchacha
inclina el cántaro
el agua no se pierde
solo es malgasto
la que queda en el pozo
cerrado a canto.

Terrible es la limpieza
de lo guardado
y siniestro el sonido
de lo tasado:
ciega el camino y
allá arriba en el monte
nos llora un niño.

Gasta, hija, en candelas
sobre tus techos
extiende seda pura
sobre el sendero

Bendito es el derroche
de lo que arde
dichosa la riqueza
que se reparte

No te guardes la luna
en una caja
ni que tu fuego sea
de leña escasa

Necesitas un gesto
como de siembra
si quieres que el niñito...
¡llame a tu puerta!

Mariposa nocturna sobre hoja (Saint Remy,1889)





…y es que me siento ser
por eso pinto tu luz pequeña
tu nervio
tu aleteo
tu querer persistir
tal como yo, en lo vivo.
Somos tan semejantes
que me duele tu hora amenazada
¡yo te quiero durando!
y mientras te registro
en afán imposible
lo sé…
compadecemos de la vida
y ¡basta!



 Me hubiera encantado poder poner sobre este poema el cuadro de Van Gogh que me inspiró  pero desgraciadamente, me ha sido imposible encontrar una imagen de calidad. Lo ilustro entonces, con una imagen convencional de mariposa nocturna o falena...¿qué nombre tan hermoso, verdad?

A propósito, tengan ustedes...¡Felices fiestas!

Al final he preferido poner la imagen del cuadro de Van Gogh, eso sí...pequeñita (es la que me hizo decir)

Berlín en invierno.

Me imagino que todas las ciudades se parecen en invierno. La nieve resalta el diseño. El de Berlín está marcado por  muchas cicatrices. La del muro que dividió la ciudad, cicatriz larga, ancha, sinuosa en cuyo espacio vacío, hoy, la nieve se posa suavemente. Las que produjeron los bombardeos de la segunda guerra mundial y que arrasaron con lo que fue su grandeza. .Las multiples ausencias que van desgranándose con el reincidente "aquí estuvo..."dejan clara la suerte de resto.

Mi sensación es la de una inmensa melancolía mientras camino por Unter der Linder hacia la puerta de Branderburgo. Los tilos desnudos están saturados de luces blancas y crean una imagen un poco de paseo provinciano. Se siente el silencio. Casi se lo masca. La magnifica Avenida construida en tiempos de Federico, el grande para mayor gloria de Prusia, luce alerones de nieve sucia en sus orillas. La puerta de Brandenburgo sitúa la consabida imagen de la ciudad  que, como suele ocurrir, no coincide con la que yo veo a medida que me acerco. Su dimensión es menos elocuente y además, tiene las alas trizadas. Disfruto largo rato como buena amante del documento grafico que soy, de las que señalan sus momentos de gloria y caída. Repaso; 1791 se erige. La Acróplis de Atenas es su modelo. 1806, Napoleón se la lleva a París como trofeo pero vuelve en 1914 y se le agrega el águila y la cruz de hierro. Es completamente destruida durante la segunda guerra mundial. En 1956 es restaurada por los orientales pero se le retiran el águila y la cruz y queda durante tiempo en tierra de nadie entre las dos Alemanias hasta que en 1991 ya reúnificada de nuevo Alemania, vuelve a ser restaurada y  le es agregada nuevamente el águila y la cruz  a la cuadriga que  lucen dorada allá arriba hasta la próxima caída...¡Sic transit gloria mundi!

¡ A alondrear!




¡Deja quietas las sumas!
No te quiero llorando por culpa de los números.
Olvida los factores, el cociente, el residuo...
los ridículos nombre que te roban las horas.
No te quiero perdida en el quehacer impuesto
sinuoso y artero como una viborilla
que chupa tus colores
y disfraza los ríos con sus nombres.

Te llamas Lobodrina.
Tienes que huirte a veces a alondrear las lomas.
Es difícil, te pugnan los muñones
pero te sufres de reloj y tarea
de camisita limpia y de trenza estirada.
Lobodrina...¡está la tarde ardiendo!
ha gritado tu nombre
lo que no tiene nota
lo que no es premio a nada
lo que nadie conoce
y...
¡no quiero que ignores la llamada!


En esta tarde fría de diciembre, cuando han pasado años desde aquella otra en que discutimos porque tú te quedaste sin ver a Magic Johnson en Anoeta y llorabas porque tenías que hacer ejercicios de matemáticas para el día siguiente y querías pero "no podías"  y te quedaste sin ir... pienso como siempre en ti y en esa vida linda que siempre parece tener que quedarse a esperar a que una termine con lo que debe hacerse para bailar tregua y catala, saltar con los monstruos, cantar Lili Marlene a toda pena...

Princesa, alondrea un poco también allí en Haití, que quiero sentir aquí en el norte el airecillo suave de tu vuelo...



Atardecer Arles,1888






Ya dura luz.

Atardece.

Sí, nostalgia…

infinita nostalgia

de lo nunca vivido

como un poso cirniéndose…

Así.

Blanqueamos así

ya oscurecido,

cuando no hay tiempo ya

Y las ganas emergen

aún intactas.

Esperando a los bárbaros


Para Toussaint Durame, mi amigo haitiano

Sé que Agustín de Hipona es un santo incómodo. Hay quien ni siquiera lo cree santo...sé también, que excepto "Confesiones" y algunas frases luminosas, su prosa es farragosa, disgresoria, abtrusa...

Profecía




Para Libe
De los pechos del sol
nutres tu cabellera
y tu cara y los brazos
y las locas rodillas...
De la luna, tan solo
el temblor del tobillo,
un talón desastroso
que te rige el destino.

No conoces el mar
tú nunca serás Venus
jamás te dormirás
en la arena de Chipre
y siempre tierra adentro
dirigirás la planta
de Diana cazadora
de carcaj invisible...
¡y solo tu sudor te hará de abrevadero!

Vas sola y tu punto lunar
rebrilla.
Inútilmente el Sol
quiere tapar la diana
de tu dulce sistema:
allí, allí en tu pie
¡la luna mala!

Barcazas del Ródano (Arles, 1888)





Un día no habrá más

recuerdos hilvanados.

Islas azules navegarán errantes

en mares procelosos

extrañamente quietos

y la quilla del naufragado barco que nos lleva

encallará en arenas con regusto apenas recordado

vago vagar que topa tenuemente

con lo que fue rabiosamente amado

y ya…

¡No nos importa nada!



Addio...



Son los últimos ríos...
más heráclitos que nunca:
granadas diluidas abren deltas
en mis muslos de oro.

El ocaso es más bello.
Sin duda
lo malogra el futuro consabido
pero tal vez por eso
 es más rabiosa su luz...

Constato mis tesoros condenados:
los senos penden todavía atados a la luna
la garganta soporta collares delicados
y la sombra del vientre aún caracolea...

Rabiosa, yo también, refuljo en los espejos...
Soy una pirotecnia en las últimas.
Aurora boreal en trance
 me desato en derroche
y me paseo lúcida por las viejas estancias
¡para nunca...!


Siempre me encantó "la Traviata" y la escena del "Addio" en versión de María Callas, que canta magníficamente  lo que Simone de Beauvoir  escribió más lacónica: aquel famoso ¡nunca más! ...En fin, en la vida de toda mujer hay un momento en que empezamos a velar  nuestros espejos. Esta última ronda es muy, muy bella...

Parábola en golondrina



¿ La ves?
Se eleva alta
gira
cruza en picada
se asienta apenas
en los brazos del verde
y roza en estampida
la veleta...
Se dura
corcovea
acerca a jalonazos
mar y tierra...
Se eleva
a nadie cuenta
si le duelen las plumas
o ha sido muy dificil la tarea...

No lleva cuenta en horas
no apunta etapas
no calcula jamás
no crea método.
Ella defiende el cielo...

¡Vuela!

Ese ligero toque de ambrosía...


Para mis hermanas

La confirmación del diagnóstico supuso una especie de temblor en el eje del tiempo. Alteró mi habitualidad de manera tal que de pronto me hice consciente de que absolutamente nada acontecía de la misma manera.  Seguí repitiendo lo que había hecho hasta entonces, no se me alteraron la sonrisas ni los tópicos. Me aferré al- ¿dormiste bien?- ... Ya pronto Navidad... habrá que sacar el ángel! ¡Vaya!!, aún está dando flores la planta que te regalé para el día de la madre... Me duelen las rodillas ...¡Cuéntame!

Pero como había perdido la inocencia, me veo decir, me veo hacer  y, al terminar el día... un cansancio insomne cae sobre mi noche como pétalos de plomo.

Luego también me habitué a la noticia y recuperé una inconsciencia que ya no es diáfana, sino densa y embotada.

Barcas de pesca en la playa de Sainte Marie (Arles,1889)


…no volveréis a Itaca.

Después de vuestra áspera jornada

no tendréis ni la historia al rescoldo

ni el consuelo del vate.

Lucirá aún la luz.

Los espejismos del día quizá giman

su tenue palinodia:

pequeñas agonías plateadas

calor de puño salobre

jalones de sudor a meridiano.

Por más ocre, aún supuesto

el derroche…

en vuestra desarbolada noche

entre los hombres mudos

nostálgicas de nido y de susurros

¡vosotras nunca volveréis a Itaca!



Acerca de ...las tres que soy



Hay días en que el estar con nosotras mismas nos encanta. Es un placer dialogar con "esa que siempre va conmigo", pasear en su compañía, sonreirle calladamente en presencia de terceros, silbarle alguna melodía llena de recuerdos complices, guiñarle un ojo burlón en el espejo y encontrar, en fin, que está bien...¡qué nos gusta!

Otros días apenas la notamos. Hay un silencio espeso a nuestro alrededor. Nuestras pisadas resuenan de lo solas que vamos, e intentamos llenar un vacío que a veces nos desconcierta el día, pasando rápidamente de una cosa a otra pero sin encontrar gusto ni interés en lo que hacemos. Las cosas, entonces, se nos vuelven planas.

Quién eres tú



¿Cuál eres tú?
la seria
la del libro empuñado
la de la cabellera en ristre
la del desorden
la de la prisa en calma...
¿A cuál llamarla Tú
quitando todo límite al pronombre?
Tú sin pregunta, sin ceño,
sin sorpresa, sin miedo.
Tú con el tono imposible de Dios
como El te llama.

A veces
abofeteo mi extrañeza
ante tu tú maligno
el capaz de hacer blandir mi lanza
arremetiendo contra ti
convertida en gigante.
Otras
me extasío ante el tú
que me encanta...
me recuesto a su vera, abandonada
comiendo lentamente sus granadas...
pero me falta el Tú
el que persigo en todos
el que jamás se topará conmigo.
Yo quisiera alguna vez, pero es inútil,
poder llamarte como Dios te llama.

Talismán para los días negros



...y si menguas
si hay un día
en que el No te palpa el alma
con mano deshonesta...
Si te obligan a doblar la cerviz
y bailas
y ríes
y te enojas
siempre oportunamente...
Si te sorprendes
bajando la mirada
y cuidándote el gesto...
Si te padeces
reblandecida y poca
con sueños-calderilla
y días-hora...
Lobodrina manchada
en horas de desierto...
Si te obligan y crujes
y se detiene tu alma
en crédito y soldada...
¡Alza en ti arboladura!
repasa el porquesí
porque era tiempo
y plantado
y cuajado
y fruto era...
sonríe a Garcilaso
¡súbete a su caballo!
Entre bus y tarjeta
murmura suavemente
"yo romperé
a fuerza de brazos un monte..."
y...
¡cobra fuerza!

Te contaré un secreto



...a veces los momentos
son nudos de Gorgona
y hasta los pies se olvidan
de su verbo debido:
la atracción de la tierra
lacea la cabeza.
...entonces yo me pongo
mi traje de agualuces
y ciño fuerte mi mejor candelabro
joyean en mi mano
las piedras heredadas
cuando enhiesta y hermosa
camino hacia mi reino...
Cuando crees que cansada
he cerrado los ojos
y te vas de puntillas
juntándome la puerta,
enlunada y ahíta
ya estoy deambulando...
Soy dueña del mas bello
escorzo de la vida
todo me lo he inventado
los cuadros y las rosas
las fotos,los perfumes
las sendas y los mitos...
Scarlati acontece..
acontecen jazmines
olorosos de nunca
embriagados de siempre...
Me acomodo en la silla
unívoca del gozo
y mecidas de luna, conmigo;
todas mecen...

La casa verde

Para Gilles.

Leí "La casa verde",a mi juicio la mejor novela de Vargas Llosa, durante el verano de mis diecisiete años, en Santiago de Chile y creo que fue la primera novela perteneciente a "la corriente de la conciencia" que leí.

Me fascinó desde el principio su aparente disloque del tiempo y del espacio y, pese a la dificultad que entrañaba para una lectora acostumbrada a la novela moderna como yo, esa revelación de que podía  estar bajando por el río Marañón con Fushía y al mismo tiempo asistir al encuentro de Bonifacia con "el sargento" en Santa María y a los escarceos de "la Selvática" en el salón de la casa verde de Piura... me resultó un ejercicio fascinante.

Acerca del cielo




Siempre he pensado que eso que solemos llamar cielo, vida eterna, vida después de la vida, es algo que de existir, empieza a existir aquí en la tierra y, cuando me lo imagino, no puedo olvidar absolutamente nada de lo que amo. Me lo llevo todo...sueños, pájaros, flores, lluvia, gatos, amigos, amores...o bien, todo esto se viene conmigo al cielo o  no me interesa  en absoluto ir a ese sitio desencarnado  al que no puedo desear.

Florencia





LLego a Firenze ya, de alguna manera conociéndola y sin embargo, al pisarla me he dado cuenta de que en realidad, era una perfecta desconocida. Es difícil explicarlo. Por una parte, son todas las connotaciones literarias y artísticas que he traído conmigo...lo que he leído de Miguel Angel, de Maquiavelo, de los Medici, todas las reproduciones que he visto en los libros de arte, todo lo que he oído a los viajeros que volvían...y es así, todo corresponde. El Duomo es magnífico y las puertas del baptisterio de Ghiberti,  verdaderamente "las del paraíso". Ambas parecen condensar la excelencia del trabajo, hecho con amor y talento.

El Ponte Vecchio evoca enamorados.

Un par de zapatos (Arles, 1888)




¡Magnificat!

También llegó Tabor para el zapato

y tuvo así

su hora de mirada

su soledad de héroe

su estigma...

conseguidos por alguien

que se dejó la vida en el intento.

¡Magnificat!

Vincent hizo de mí la maravilla



Estos zapatos, según testimonio de Gaugin, eran los del propio Vincent. Unos zapatos que venía usando desde su época como predicador en el Borinage belga. Creo que en ellos, se retrató de alma entera.


Camino (Saint Remy,1889)

Camino (Saint Remy,1889



  …Andando ese camino
está la casa.

Todo la anuncia:

la delgadez del aire

el espejismo del humo

y sobre todo el hilo…

el hilo del deseo

¡tan tirante!



Más allá del último pastizal

se eleva alta, transparente

tan cierta

que a su puerta se rompe la nostalgia

y en dicha se nos vierte.


Pigmalión


Madre e hija, 1916

(A mi madre)

Ya lo sé que te hiero:
mi palabra cincel
labra las estaturas de mi miedo,
pero lo empuña una mano
que junta a tus dolores
terribles goterones de dedos machacados.

De amor es la tarea.

Busco llegar allí,
donde la veta responda
al nombre de los primeros días:
donde seas tan nítida
y tan reconocible
que te brote la sangre.

Solo entonces
recobraré mi mano
en la caricia enjuta
del dedo que toca sin tocar
y que se sana así ´
y así restaura.

verás:
no puedo sustraerme.
la vida se me va
y se te va en escombros
y me quedan muñones
que se aferran
en locura tenaz a su servicio:
llegar, llagada y rota
no me importa
¡si logrará encallar en la que eras!

Vida y destino

 Vasili Grossman, escritor ruso, dedicó esta obra a su madre  Yekaterina Savélievna Grossman y fue su obra cumbre. Una obra, que murió sin ver publicada y sin creer que pudiese ser publicada nunca. Fue considerada tan peligrosa por el regimen soviético, que le fueron confiscadas hasta las cintas de la máquina que utilizó para escribirla.

 Hoy podemos leerla gracias a la editorial suiza  "L´Age del Homme" que pudo recuperar una copia del manuscrito...si, suele ser difícil silenciar eternamente a los escritores...

Génova

Palazzo de vía Garibaldi (Génova)

Inmensa, sucia, desordenada y sin embargo...¡absolutamente encantadora!


Fue nuestra puerta a Italia y nos conquistó desde el primer momento. Se encarama por las colinas en una miriada de casas y edificios de todo tipo. Palazzos abandonados y decrépitos convertidos en pisos, fachadas en las que en medio de la roña se conservan vestigios gloriosos: un busto, una guirnalda, un fresco... La pintura embellecida después de pasar por todos los grados del deterioro, oscila entre el rosa y el ocre.

Les Baux de Provence


Les Baux
Es uno de los pueblos más bellos de Francia allá arriba en su roca solitaria y lugar que da origen al nombre de la  roca "bauxita", que todos conocemos.

 El camino que nos lleva hasta su cercanía, nos pone en contacto con la imagen de Provenza que teníamos acuñada en nuestra "memoria poética". Por fin, aparecen  la viña, el ciprés, las adelfas en un orden bello: las viñas vueltas mares verdes y rozagantes, los cipreses solitarios pero también en escuadrones compactos, las adelfas gigantes por doquier...

Le Baux en lo alto es casi inaccesible, cincelada en un farallón de piedra que domina el valle hacia los cuatro puntos cardinales. Callejuelas adoquinadas que el viento barre, gatos al sol, el nombre de Mistral ubicuo y una iglesia del siglo XIII que acoje a la más bella estatua de mujer yacente que he visto nunca....ella llamaba Beatrix.

La muerte en Venecia.

Leí “Muerte en Venecia” de Thomas Mann cuando tenía 20 años y la entendí como una metáfora, por eso me gustó. Debo ser sincera: me apasionó como le apasionan a una las cosas cuando se es joven y no se termina de entenderlas. Trataré de explicar que vi yo en ese libro...aunque lo que me inspiró sea ya... cosa pasada.

Orange


Teatro romano de Orange
Esta antigua ciudad provenzal es famosa por sus monumentos de la época  en que fue colonia romana y que han sido considerados como patrimonio universal por la Unesco. También parece ser la ciudad más cálida de Francia en cuanto a temperatura media, claro.

Avignon.


Puente de Avignon
" Sobre el puente de Avignon todos cantan y todos bailan..." Es hermoso este puente sobre el Ródano pero está partido a la mitad. Lo que falta se lo llevó una crecida del río casi tan antigua como la canción. Hemos caminado hasta su mitad lentamente, para amortizar los 35 francos que nos han cobrado por tener derecho a hacerlo.

Arles


La Provenza es un lugar de Francia famoso por lo mucho que sugiere...Sol, mucho sol... y mucha poesía. Allí están Mistral y su "Mireille", allí las viñas y los campos de lavanda, alli Van Gogh y sus sueños frustrados....y como yo soy una "recordadora" tal como hubiera dicho George Stainer, me fui a la Provenza a la búsqueda de tantas maravillas... y un verano temprano del año 97 nos pusimos en camino.

Consultando mis notas veo escrito lo siguiente.

"La primera parte del viaje hasta Carcassone, desde San Sebastián, es rauda. Parece mentira que sea verano. El paisaje va cambiando levemente. A las tierras llanas y a las casas de techo de pizarra de la zona de Tarbes, se suceden colinas, mucha viña, algunos campos de cebada ya cosechados, girasoles tímidos ( no hay sol) y cada vez más abundantes cipreses...

Caminando a Orio con mi padre.




Apellaniz -ORIO


Del lento caminar
al filo de la rubia mañana
tú eras el compañero...

Subimos hacia Igueldo
y nos quedamos un momento en la gruta…
yo, un poco escéptica como siempre
tú, en silencio como aquella
última mañana…

En la cima miramos hacia el mar:
el ratón de Guetaria
hace guiños al Izaro
que fue de otras mañanas claras

Rama de almendro (Saint Remy,1890)







La nana fluye azul y la vida se expande
en abrazos y flores
¡nada duele, doliendo tanto todo!
Añosos son los brazos capaces de romper en maravillas
y sostener así
el eje de los sueños del dejado venir
a la casa de todos:
“Arrorró la tibieza de la clara mañana
arrorró de lo bueno a su hora acudiendo
arrorró de la vida que está bien, qué está sana”.



De "A la altura del lirio"


Vincent Van Gogh pintó este cuadro para su ahijado, el hijo de su hermano Theo, cuando se enteró de su nacimiento.

A los que llegáis

Hoy, como ya hace más de un mes, en que decidí abrir este puerto, me he dado un paseo por mis costas al atardecer, quizá porque es la hora más propicia para recibir el calor que emana de la presencia humana que percibo allá en mi playa. Esa que emocionó tanto al bueno de Robinson Crusoe y que yo necesito tanto como él.


Observo el mapamundi, donde globitos diseminados o agrupados con profusión, señalan los lugares desde donde llegan mis internautas...Esas  banderitas disparan mi imaginación y me emocionan... Ahí han dejado su huella balsas de solitarios, veleros veloces, cargados barcos de altura... Canadá, Francia, Haití, Chile inconmoviblemente fieles, una España que desborda en presencia...me saludan

 Las banderas se amontonan en Europa y América, aunque también una barquita me llegó, solitaria, de Australia... y ¿quién será ese visitante mío, montevideano, que dispara todos mis recuerdos de la ciudad de mi adolescencia? y quién, que me lee desde Sonora..

 Ayer, apareció, la India y estuve un buen rato imaginando una cocina de Nueva Delhi y a una mujer morena y delgada que leía...( como hubiera aliviado a mi madre, amante apasionada de la India, con esta historia si ahora fuese el agosto que fue...)

En fin, no puedo poneros nombre como hizo Robinson con Viernes  pero... os siento cerca y el constatar vuestra desconocida huella cada noche  se ha convertido en un ritual para mí.