Para cantar con guitarra.




No me quiero morir

de muerte fría

en mi cuerpo, de punta quiero

las tres heridas

y que me duelan

para quedar vibrando

...cuando me puedan.

Yo no quiero ser tela

de parca hábil...

que sea aficionada la que me labre

que me deje bordada

de nudo y baches

y si tuviera suerte...

¡sin el remate!



El amor, la belleza y el...tiempo; las tres heridas. Yo, lo único que quisiera conservar hasta el final es la intensidad de "su daño". Esa bendita avidez, fuente de toda vida sentida. Es lo que también deseo a todos aquellos a quienes amo.

2 comentarios:

Paz-R dijo...

No hay casualidades.Sí causalidades.Llevo desde las 7 preparando temas curso Educación del Ocio Infantil y Juvenil y nada mejor que tu cantar,Begoña,para gozar del ocio como celebración de la vida

Oscar da Cunha dijo...

Tres puñales que suenan con sangre dulce, esperemos vibrar largo y que después el viento se lleve el sonido en buena compañía.
Un abrazo y gracias Begoña. Muy hermoso el poema.

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