Susurros.

U

Álamos al atardecer



Mi corazón susurra
vinieron pero
esta vez ...
tú no viniste.
Estoy sola
bebiendo el vino de la tarde, muda
Ya no hay oído gentil
cerca de mí
Han seguido pasando instantes y estaciones
el crisantemo se secó
murió la gata...
junto a mí juega alguien que no pudiste conocer

Te hubiera regalado esta tarde
el tono de sentencia de la que fue...
nuestra hora de violines
el silencio habría extendido su poder junto a la noche
y la mirada habría prevalecido
con ese fulgor que da la poderosa intimidad trabajada
Pero tú...
ya no puedes venir.