A veces pienso que
yo también hubiera ardido...
Vamos contando por qué:
Solo he llorado rabiosa y desesperadamente una vez y fue por una gata
Hablo a toda planta que se me cruce y me saco el invisible sombrero ante su belleza.
Antes lo hacía solo por las rosas y el rodondendro
pero una vez salvé a un diente de león y
ahora duermo con una ramita de consuelda
La acedera se ha convertido en mi vecina
y rezo porque no venga el jardinero
La cúrcuma sazona todos mis guisos
he aprendido a utilizar el hinojo y la salvia
y evito el ajo...
Ningún hombre me hace bajar los ojos
a veces logro hacerlos callar incluso
con mi sola presencia
Mi sangre siempre coincidió con la luna nueva
en cualquier hemisferio que me encontrase
Las manzanas verdes, frutas de la perdición,
son mi delicia declarada
y el vino negro y los hierros y las candelas humeantes
también el Palo Santo
Cuando la luna es nueva
me transformó en golondrina y salgo.a hacer visitas
Sí, me parece que sí
que entonces... yo también
hubiese ardido sin remedio
