de lilas y alerces


Lilas


Últimamente me rondan lilas. Ensueño lilas, siento dulzor de lila, tacto lila…y me vuelvo de continuo intentando atraparlas. La lila es lo superfluo delicioso, el pequeño plus de gracia, casi innecesario para vivir pero casi tan precioso como el agua porque…la lila enciende y su falta inevitablemente, apaga.

 Acepto, como dice Shalamov, el recio ruso,  que la lila como la flor del fresno o del cerezo, sea  ” flor de romanza” no apta para simbolizar la resurrección de la vida, tan crucial en tiempos difíciles como los que tantos vivieron en la helada taiga de los destierros. Él  escritor necesitaba del alerce del norte, padre de esa rama seca, quebradiza y oscura que era capaz de verdecer y brotar pinocha en un desolado cuarto de Moscú, después de recorrer miles de kilómetros apretujada entre cartas y paquetes, al conjuro desolado de la esposa del poeta muerto que la recibe  y con infinita ternura la coloca en agua …
 Imaginé a Maldestam por más que supiera que no tuvo siquiera el consuelo del alerce, si tuvo alguno…y a Nadia, que se aprendió sus versos palabra a palabra para que no se perdieran, la imagino adornando su mesa con una de esas ramitas que ellos enviaban...

  A mí, en cambio, me están rondando lilas fantasmagóricas  que quieren cuajar en manojos vivos… cuyas ramas, para que duren, hay que machacar y sumergir en agua hirviente… ¡Buena metáfora la de la cauterización de la belleza!

 La lila es señal de advenimiento de brisa sobre el ánimo, algo así como si el alma se sacara con una sacudida graciosa el sombrero… y las sandalias frente a la primavera que viene...

4 comentarios:

Oscardacunha dijo...

Preciosa percepción de los sentidos que nos regala la temporada.
Un Beso Begoña.

Retroclásica dijo...

De unos años a esta parte le fui perdiendo aprecio al final del invierno, no me compensaba su luminosidad, calidez ni color ante la amenaza de minar mis fuerzas. Este año, no sé si porque la prensa me predispone positivamente diciendo que los alérgicos no lo vamos a pasar tan mal, o porque los tiempos son tan figuradamente oscuros; voy paseando por la calle mirando al azul del cielo y sintiendo el sol en el cuerpo y feliz de ver que los árboles y los jardines se van transformando y renovando...

Arantza Etxeburua dijo...

Oso ederra, Begoña. Sasoi tarteko haize fresko horren lore usain gozoa dakarkiguzu. Garbitzailea, berritzailea.
Muxu bat.

Latxu dijo...

Ederra Begoña...neuk be maite ditut..

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