Hace un año, en noviembre...



Hace un año era también noviembre...
En el sur habían explotado todos los azafranes
pero yo te llevé un aire de palomas
para que no faltaran
la impoluta silueta de la madre-montaña
ni el rugido del mar en el Paseo Nuevo...
al abrirte la puerta.

Mecerte a la sombra del magnolio
recorrer deleitada tu carita perfecta
con la pura memoria...
ha sido mi tarea desde entonces.

Nombrarte de mil modos
y sentir que me acudes desde toda distancia
directo al corazón como la música...

Dragoncito de agua, domador de gorriones
el amor te libera del espacio
y me deja tomarte en brazos
y estrecharte muy fuerte...como ahora.

Zorionak, laztana ! 



2 comentarios:

Paz Risueño dijo...

¡ Azpaldiko, txo ! sí, un año ya ¡cuanto tiempo,Enzo ! cuanto y qué hermoso recuerdo el de tu muma. Hermosas palabras, como todas las suyas, y hermosa imagen que refleja la paz de un niño durmiendo. ¡zorionak, hijo de Lobodrina !

Anónimo dijo...

Niño guapo, moreno.
¡Pero qué pestañas tan largas!
¡Y esos puños!
Sé que tus labios
de hombrecito dormido
susurran dulces pensamientos.
(Ay, perdón por lo de dulces.)

Niño guapo, moreno,
despierta un momento.
Voy a dejarte este regalo
de cumpleaños
junto a tus muñecos.
(Y los alejo algo, no te asfixien.)

Niño guapo, moreno,
si no quieres despertar,
sonríe al menos en tus sueños.
(No me extraña, Begoña, tu encantamiento.)
José Ramón.

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