Limpieza de primavera


Ventana abierta. Matisse

¡Sol, sol, luz!
corrientes de aire
ventanas abiertas de par en par
sujetas para que no se cierren...y
barrer, desempolvar, sacudir, frotar
lavar durante todo el día sin descanso
para...

poder dormir ¡ al fin! con los fantasmas oreados
y las cadenas pulidas y brillantes...


Me encanta que la poesía tenga un punto de humor... que se le sonría la comisura de la boca.

El mensaje


Manuscrito antiguo



Las palabras conocen

de atajos, de desiertos

de llanadas, de bosques

y de ocultos senderos...

(siempre llegan)

Suelen aparecer ,cansadas mensajeras,

costrosas de sudor pues necesitan…

sí, necesitan tiempo.

y… un día ¡ al fin!

igual al de otros días

nos entregan aquello que esperábamos.

Tan claras como el día en que se musitaron

tiemblan sudorosas y azules

tatuadas de lealtad y regocijo

frente a nosotras...

Lo terrible es que...ya

(cómo confesar esto)

es que ya...no nos importan nada





Es interesante observar el desgaste que produce el tiempo. Como aquellas emociones, palabras... que fueron tan preciadas en su momento se deslucen, se vuelven un poco irónicas y hasta nos permitimos sonreir de refilón frente a ellas...¡ ¡Sic transit gloria mundi!





Retrato de familia



A mis hermanas


La primera era una golondrina
pero con gafas.
La segunda, un faisán
un cazador furtivo le cortó el copete.
La tercera,
una paloma gris con uñas de milano.
La cuarta fue un engendro
un gorrión con aire de pájaro azul...

Fueron hijas de una milana afaisanada
y un golondrino que se dejó tentar
por el vuelo a horas fijas.



Ante la imposibilidad de encontrar una foto de familia visual, dada la variedad de especies y  mutaciones de las criaturas, he decidido mostraros una foto del nido de su infancia en cuyo interior, inconscientes aún de sus diferencias  y futuros avatares, las pajaritas dormían y se daban calor...¡Tiempos perfectos, aquellos!

Un par de zapatos (Arles, 1888)



A Vincent Van Gogh


Desde ti son perfectamente posibles

las noches soleadas y...

 los lirios en trance de ganar la vida eterna.

Desde ti...
me duelen las sillas amarillas y las pipas solas.

Desde ti sé...
que las montañas de zapatos de Auschwitz
 no serían tan desoladamente insoportables
sin ese par primero...

el que pintaste tú.



Zapatos de judíos en los almacenes de Auschwitz
Para mí la grandeza del arte está en su insobornable rescate de lo singular que obliga a captar lo innumerable no como masa sino como la suma  conmovedores casos particulares. No existe tampoco poesia de lo general a menos que la confundamos con himnos  altisonantes... Solo nos emociona el haz de luz dirigido al detalle