martes, 11 de marzo de 2025

Tiempo biblico






Mis brazos se han vuelto convulsos

Ni siquiera clarea un parpadeo

de candil, mi mirada

Me volví vagabunda de mí misma

Y sin atisbo de luna.

me estrello continuamente entre la sombra...

Antes mis brazos trenzaban

recibía miradas como hojas de sauce

 y el austro mecía verbenas y granadas

Solía ser entonces  dulcemente acechada

apresada con ansia

mantenida en calor de certidumbre.


Pero llegado el tiempo...

un frío gélido se volcó  sobre mí

como si la tramontana, el ábrego y el pampero me abatieran juntos.

Me convertí en tierra de nadie:

en árgoma, escaramujo y leña


El tiempo bíblico se cumple inexorable

(El Eclesiastés no se equivoca)

"Hay tiempo de abrazar y tiempo

de que  los abrazos... caigan"






2 comentarios:

  1. Uff, Bego, qué duro, qué intenso y qué exactamente recoge lo que sentimos algunos días malos. Más que días malos es la desolación tremenda contrastando además para darle aún más fuerza con los momentos de plenitud. La forma de expresar la fuerza de la gravedad (brazos convulsos, sin gota de luz en tu mirada, frío gélido...) frente a la levitación, el bienestar, el gozo de los días buenos mostrado con bellas imágenes (brazos trenzadores, miradas como hojas de sauce, el calor de la certidumbre...) Espero que haya sido solo un mal momento o simplemente puro juego y que hayas recuperado la verticalidad.
    Me ha extrañado que triunfe la amargura sobre la ilusión; en tus poemas rara vez pasa esto, generalmente la esperanza aparece aunque sea entre la niebla.
    Es un hermoso poema pero con un contenido estremecedor, angustioso 🫣

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  2. Me temo que en este caso, lo que triunfe sea la lucidez. Ese " Hay tiempo para todo..." al que alude El Eclesiastés, se hace evidente si vivimos lo suficiente. La vida parece a veces, estar regida por una suerte de contrarios. A la siembra, la crecida y la floración le corresponde el agostamiento y la caída...también a nosotras. No obstante, adoro el árgoma y el escaramujo, Loli.
    Hay en estos tiempos de despojo y frío una belleza en la que me gustaría indagar,
    Gracías por hacer de "tambor de resonancia de mis versos, querida amiga.

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