Vuelve la luz...


Peral en flor- Van Gogh

Vuelve la luz y…

la memoria que hibernaba

despierta.

Todos los signos han confluido

en una sopa mágica que sabía la abuela...

capaz de  resucitar muertos.

Sí, Primavera sabe...

es cosa de

ligustro florido

tilo cargado

lucero vespertino o matutino

(es igual)

una brisa templada

(de esas que orean invisibles pañuelos

que tienen que ser blancos)

cierto tono de hierba cortada a mediodía

eso…

y el canto de un libro en el bolsillo…






6 comentarios:

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola, Begoña

Al leerte, cierro los ojos y siento la brisa en mi cara, el olor de la hierba, la nueva claridad que descubre las tonalidades de las flores.....

Me encanta cómo escribes y haces que llegue al corazón.

Besotes.

don vito andolina dijo...

Hola Begoña, preciosas palabras, regreso a tu casa para quedarme, dónde mejor..? gracias por tu amabilidad, buen día, besos de agua...

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Me gusta la serenidad de este poema, o lleno de serenidad y buenos recuerdos.
Debo confesarte que el verso de "la sopa mágica de la abuela" era el que menos me gustaba, pero los que le siguen, hacen que cobre un color diferente y bello.
Un libro en el bolsillo en las horas muertas del invierno también.

Un besico.

Latxu dijo...

En otro continente la primavera expira.. aunque aun podemos gozar del sol y temperaturas agradables, que hacen si no entender, sentir con mas claridad lo que escribes..
Espero al otoño con los brazos abiertos y te dejo con un tesoro de Elicura, el otro dia lo descubri. Me encanto:


EL SILENCIO DE LOS BOSQUES


Mi padre y yo solemos charlar
.....hasta la madrugada
bebiendo del vino de la pena
y la esperanza
¿Alguien puede evitar el otoño
....del oeste?, me dice
los ríos van perdiendo su
....profundidad
el caudal de la sabiduría
y comienzan a añorar el silencio
....de sus bosques
Nosotros pensamos en el hijo
el hermano, aún en el exilio
Hablamos de luchar, mientras
....los zorros
cruzan gritando nuestros campos

Mi padre y yo, envejecidos
ahora nos miramos entre lágrimas.

Begoña Eguiluz dijo...

Gracias por el regalo...estos versos me recuerdan a un poeta muy querido que tal vez conozcas; Jorje Teillier que era del sur chileno, amigo de los bosques, los recuerdos empedernidos y agridulces , del otoño, las cartas de lluvia y del vino...
Aunque te llamas Lentxu me escribes desde el lejano sur de Chile ¿verdad?
Un muxu!

Latxu dijo...

Me alegro de tu sorpresa...me llamo Latxu, te encontre debido a una causalidad..y asi es, estoy en Chile, no en el sur, aunque tambien bajare a visitarlo, por supuesto....;-)
Chequeare la referencia que me has dado, no la conocia..estas invitada a kuxkuxear en mi blog, hasta cuando quieras..
Mosu bat.

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