Nos cuesta envejecer...


mar de fondo



Alcanzó cumbre la ola

a punto de volcar

su caudal portentoso

y resolverse en apenas

espuma confundida

después del tronar

de lo volcado...

allá en la orilla

Momento de torsión

fuerza contra sí misma

condenada a resolverse en

onda para...

ya marea de fondo

formar la próxima

que viene...







12 comentarios:

Idoia dijo...

Mira que llevo unos días dándole vueltas a la idea y tú vas y vienes con la marea y me traes una ola... :)

Begoña Eguiluz dijo...

A la tuya le falta mucho caudal todavía, Idoia, vas de crecida...:)

Gilles dijo...

Me gusta la idea que la onda que se retrae sirve para hacer crecer otra, un poco como padres y hijos. Gilles

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Begoña

Si que cuesta, el espíritu permanece joven y el físico cumple años. Es una belleza ese mar de aprendizaje, de idas y venidas, de resaca, de sonido, de viveza.

Besotes.

Begoña Eguiluz dijo...

Mi querido Gilles, esa es "la filosofía" que late fuerte en el poema. Mantenemos ese mar de fondo para que la ola crezca magnífica y siempre renovada...Cada cual tiene su hora de crecida y de onda...

Begoña Eguiluz dijo...

Querida Mandala, es inevitable, nos queremos siempre como las del Paseo Nuevo en setiembre...¿a qué sí?

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Begoña

Hoy me he estado acordando de ti mientras paseaba por el Paseo Nuevo. Miraba a Urgull y recordaba el Cementerio de los Ingleses. Y si, si siempre estarán las olas de septiembre. Hoy saltaban levemente y rociaban la cara con la espuma.

Un día de estos tendremos que vivirlo juntas.

Besotes enormes.

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Pues sí, querida amiga, ese romper cuando llega y volver a retrotraerse en el océano para llenarse de vida y volver a la orilla para estrellarse de nuevo contra la arena, nos confirma que no hay fin sino eternidad. Cuando regresemos al océano estoy seguro de que será para tomar vitalidad nuevamente.

Este poema me gusta más que el posterior. Es decir, me gusta mucho. Cuando un poema despierta mi creatividad y me invita a escribir cosas nuevas, es que me ha calado hondo.

Un beso, Begoña.

Libe dijo...

¿Sabes? El primer verso lo sacaría y lo dejaría sólo en el título. Creo que es mucho más potente empezar con el "alcanzó cumbre la ola", el otro verso es casi explicativo y creo que con el título basta... ¡Qué cara dura la mía eh!

Begoña Eguiluz dijo...

¡Me encanta tu cara dura, mi queridísima editora...!

Tienes razón. Quito ese verso lastre y... la ola alcanza cumbre mucho más fácil.

eukene dijo...

¡Hay, Begoña! Esas olas tan impresionantes que terminan bebés arrastrándose y lamiendo la arena, imperios que crecer y caen a lo largo de la historia para que "sea" el siguiente.
Pero, sobre todo, “ley de vida”, esa que tememos, porque perdamos los recuerdos o el cuerpo ya no nos responda, aunque sea para alimentar futuros…¡chica, no me apetece nada!
Besarkada bat. Eukene

Begoña Eguiluz dijo...

Hay que amar el cénit pero también el nadir...reconozco que lo último no es nada fácil.

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