Poema avizorando el miedo






Si algún día me convierto
 en el ángel de tu parque
¡destrózame la cara, Lobodrina!
Si pretendo que te encargues
de lo que fue mi gloria
y subrayes mis sueños
¡rómpelos, Lobodriva!
Si envejezco y te ato
a mi tronco renqueante
osando poner precio
a nuestro nombre
¡túmbamelo a patadas!
Tengo miedo
de las duras arterias
y las frases temblonas.
Tengo miedo
de no querer marcharme
y que broten entonces
las razones que ensucian
los gestos que agarrotan
las miradas pequeñas...
Tengo miendo
que menguando te mengüe, Lobodrina,
No quiero testamentos
ni órdenes, ni reseñas
no quiero darte mapas secretos
ni talismanes verdes
¡Me niego a entregar la contraseña!
Ahora que me sé águila y llama
en esta mi hora de ciprés y cima
cuando todo me cerca y nada me acorrala
libre de las que fueron
gozándome inventora de mi vida...
te amo capullo de ti misma 
y te deseo...¡otra!


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