Para Toussaint Durame, mi amigo haitiano
Sé que Agustín de Hipona es un santo incómodo. Hay quien ni siquiera lo cree santo. Sé también, que excepto "Confesiones" y algunas frases luminosas, su prosa es farragosa, difícil de entender, oscura.
¿ La ves?Se eleva altagiracruza en picadase asienta apenasen los brazos del verdey roza en estampidala veleta...Se duracorcoveaacerca a jalonazosmar y tierra...Se elevaa nadie cuentasi le duelen las plumaso ha sido muy dificil la tarea...No lleva cuenta en horasno apunta etapasno calcula jamásno crea método.Ella defiende el cielo...¡Vuela!
Después de vuestra áspera jornada
no tendréis ni la historia al rescoldo
ni el consuelo del vate.
Lucirá aún la luz.
Los espejismos del día quizá giman
su tenue palinodia:
pequeñas agonías plateadas
calor de puño salobre
jalones de sudor a meridiano.
Por más ocre, aún supuesto
el derroche…
en vuestra desarbolada noche
entre los hombres mudos
nostálgicas de nido y de susurros
¡vosotras nunca volveréis a Itaca!