Orange


Teatro romano de Orange
Esta antigua ciudad provenzal es famosa por sus monumentos de la época  en que fue colonia romana y que han sido considerados como patrimonio universal por la Unesco. También parece ser la ciudad más cálida de Francia en cuanto a temperatura media, claro.


En Orange conocí en vivo y directo mi primer teatro romano, el mejor conservado del mundo  y del que Luis XIV dijo que "era la más bella muralla de su reino" . Un lugar en el que por medio de puestas en escena portentosas, los romanos intentaron, no sólo trasmitir su cultura a las colonias, sino también mantenerlas apartadas de la política. Los famosos attelana, puestas en escena al estilo de la comedia del arte..duraban a menudo durante todo un día.


El teatro todavía está en uso, fue restaurado en el siglo XIX , y  es aquí donde cada año se celebra un famoso festival de ópera internacional en el que han cantado figuras como Barbara Hendricks o Plácido Domingo...


Aquel día preciso, subimos las gradas y contemplamos el gran proscenio desmantelado de su ropaje y en...piedra viva. Augusto en pose divina, preside desde su alta hornacina la diversión pública...Yo leía a Kavafis en aquel momento  y  sentí que su poesía sobre griegos y troyanos sentaba bien a la historia de lo que me rodeaba...le brindaba un contexto.

Nada da mayor sensación de lo efímero que la permanencia horadada y sucia de la piedra noble.

 No dejamos huella aquella tarde de julio aunque...acaso sí. La frase musical de Cástor que retumbó y se perdió entre los millones de voces antiguas esperando quizá el prodigioso decodificador que algún milenio vuelva a hacerlas audibles...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso relato...con un final muy bello...
Es verdad la "sensación de lo efímero", pero... aquella piedra "horadada y sucia",(y bella), hoy en día sigue cumpliendo su objetivo para la que fue creada, a pesar del tiempo...
El lobo.

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