Y… si nos es arrebatado el “dolorido sentir”






No es perder los amores

ni las dulces esquinas, ni la bruma de aquel preciso día

no es tampoco la niebla que se adensa de a poco

sobre lo que tuvo fulgor y nos producía maravilla...

No es el perder los nombres y las dulces siluetas de las cosas... tampoco

ni la punzada súbita frente a lo venidero en aquellas precarias primaveras insomnes…



Es conservar la vista intacta y las siluetas nítidas

los precisos arreboles, las palabras distintas, las huellas discernibles

y no poder sentir en absoluto…nada



1 comentarios:

EL GATO ESTEPARIO -víctor- dijo...

Es muy cierto. El corazón queda inútil inservible a los estímulos -quién sabe por cuanto tiempo-. Durante largo tiempo no podrá apreciar regalos por muy valiosos que sean. A medida que se vayan borrando las siluetas en la bruma.

Un abrazo.

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