martes, 20 de marzo de 2012

Olivos (Saint Remy,1889)


Olivos de Vincent Van Gogh
 ¡Me vas !
difícil verde
adherido como
un triunfo a la tierra.


¡Te voy!
sonrisa apenas
por fuerza, ensimismada
para nadie, deleite.

 ¡Nos vamos!
florecemos en yermo
 y no nos resignamos:
                                          ¡somos sueño de selva!

miércoles, 14 de marzo de 2012

Confesiones









Hay algunas que brotan mejor de atardecida, con esa luz difusa tan propicia para las confidencias  que permiten difuminarse en un fondo ya tenue que… ya bastante a la luz se está en esos momentos como para que haya necesidad de prender lámparas inclementes. También se necesita tiempo para orillar los bordes de silencio inevitables para los circunloquios y las repeticiones suaves, para las miradas  cómplices y si es con una copa de vino tinto entre las manos, mejor, mucho mejor… Son las de la madurez, cuando ya se ha posado la vida y rememorar es un placer delicado.

viernes, 9 de marzo de 2012

de lilas y alerces


Lilas


Últimamente me rondan lilas. Ensueño lilas, siento dulzor de lila, tacto lila…y me vuelvo de continuo intentando atraparlas. La lila es lo superfluo delicioso, el pequeño plus de gracia, casi innecesario para vivir pero casi tan precioso como el agua porque…la lila enciende y su falta inevitablemente, apaga.

 Acepto, como dice Shalamov, el recio ruso,  que la lila como la flor del fresno o del cerezo, sea  ” flor de romanza” no apta para simbolizar la resurrección de la vida, tan crucial en tiempos difíciles como los que tantos vivieron en la helada taiga de los destierros. Él  escritor necesitaba del alerce del norte, padre de esa rama seca, quebradiza y oscura que era capaz de verdecer y brotar pinocha en un desolado cuarto de Moscú, después de recorrer miles de kilómetros apretujada entre cartas y paquetes, al conjuro desolado de la esposa del poeta muerto que la recibe  y con infinita ternura la coloca en agua …
 Imaginé a Maldestam por más que supiera que no tuvo siquiera el consuelo del alerce, si tuvo alguno…y a Nadia, que se aprendió sus versos palabra a palabra para que no se perdieran, la imagino adornando su mesa con una de esas ramitas que ellos enviaban...

  A mí, en cambio, me están rondando lilas fantasmagóricas  que quieren cuajar en manojos vivos… cuyas ramas, para que duren, hay que machacar y sumergir en agua hirviente… ¡Buena metáfora la de la cauterización de la belleza!

 La lila es señal de advenimiento de brisa sobre el ánimo, algo así como si el alma se sacara con una sacudida graciosa el sombrero… y las sandalias frente a la primavera que viene...

miércoles, 29 de febrero de 2012

Menosprecio de azul









Nunca me ha gustado el azul. No sé muy bien por qué. Pienso que tal vez más que el color en sí mismo, sea la propia palabra la que se me hace insoportable; paradigma en cuatro letras de la poesía cursi… ¡no soporto la poesía “azul”! Si me dan a elegir, jamás elegiré un azul a no ser que esté muy disfrazado con sus calificativos y palidezca entonces hasta quedar convertido solo en mácula apenas de lo que si no hubiera sido casi perfecto…un cierto gris, un casi negro, un blanco con un punto de luz.

….Azul noche, rey, pavo real, paquete de velas, azafata, cielo, ultramar, índigo, piedra, hielo, jacarandá, violeta, marino, miosotis, turquesa, añil, lapislázuli, cianuro… así ad infinitum y ni siquiera entonces, después de semejante jaculatoria, me tiembla mínimo el nervio de la aceptación.

A veces, cuando intento racionalizar un poco este asunto, pienso que tal vez mi aversión se deba simplemente a que instintivamente sé que no me queda bien…soy mujer de grises de magentas, de negros sobre todo, incluso ocres pero el azul no, decididamente no. Me vuelve sombría…

Comparto mi desamor con más de alguien. Lo sé. Recuerdo con un guiño a Nietzsche y  sus burlonas referencias… ¡Ay, aquel animal ojizarco! …Esa  imagen  bobalicona del  pastor rubio en bucles con corderito a hombros,  y nubes gordas sobre fondo…azul. Vamos, para que nos entendamos, para mí  el azul es el color de la debilidad,  de las cintas desvaídas de lo “bien pensante”, del romance anémico, de la sangre que apenas fluye, de la ñoñería de estampita decimonónica que se besa con fruición por las noches antes de irse a dormir… Resumiendo en metáfora; el azul es un dulce ángel de alas dulcemente plegadas que vela en el hogar y yo…soy una amante de los duendes y los fantasmas ateridos siempre un poco tiznados, un poco crueles; los ángeles me aburren terriblemente.

“Cuartito azul“… ¿recuerdan el tango aquel? y… Tengo una muñeca vestida de azul y… Verano azul, La más lacrimosa de las series de los 80 y… ¿la División azul que se fue a Rusia? Y… díganme, se acuerdan aún del príncipe azul, aquel que aparecería cualquier tarde para que bailáramos con él, Danubio azul … En fin, acaba de cruzárseme “Unicornio azul”  y me ha golpeado un ramalazo de nostalgia pero no quita hierro a lo dicho;  creo que ha sido por lo de unicornio  ya que pongan lo que le pongan al lado, la palabra unicornio soporta cualquier cosa incluso que le hayan endilgado lo de azul aunque todos sabemos que un unicornio que se precie es del más purísimo blanco… 

Los cronopios, mis bichos favoritos son verdes y la línea recta de Miró es roja como toda línea que se precie de tal nombre. Van Gogh, el loco del amarillo, rabioso de vida y ganas… Puestos a sentir emociones, nada tan escalofriante como la pintura negra de Goya. Sí, suele haber  un color, un matiz que nos exalta la imaginación o la anula…

Hubo un  gran poeta que una vez exclamó- ¡Dios está azul!- Dios se presenta siempre lloviendo suave o tipo pedrisco…a veces  es pura bruma desleída, pero, cuando yo siento el gozo… entonces, Dios se deslíe en el más bello color ámbar. Azul… ¡jamás!

martes, 21 de febrero de 2012

Recordando a François Mauriac


Este otoño, paseando por Madrid, en uno de los tenderetes de la cuesta Moyano,  mi guante se encontró por casualidad con un ejemplar de aquella editorial Aguilar de dulce memoria… hojas de papel biblia, excelente encuadernación, tapas azules y lomo historiado en oro desvaído...¿recuerdan?

domingo, 12 de febrero de 2012

Fragmentos de diario a vuela pluma






Este invierno me ha encontrado muchísimo más escéptica, más capaz de aceptar sin sonrisa triste siquiera que todo me resulta mucho menos relevante. La vida se va haciendo más acolchada...es como si las aristas, esos ángulos agudos que atrapan los dolores y los gozos, hubieran perdido su deliciosa facultad de tocar en lo vivo y  se hubieran recubierto de una gruesa, muy gruesa capa algodonosa...

miércoles, 1 de febrero de 2012

imágenes de abismo.








 Tres imágenes acuden a mi mente desde que pronuncié lentamente la palabra “abismo”…   se asocian, como no, con sus sentidos diversos. Veamos, la palabra “abismo” alude por una parte a toda profundidad peligrosa, pero también se refiere a aquello que se nos muestra como misterioso o insondable, incluso el infierno encuentra en ella sinónimo conveniente… Es así por lo que me planto frente a ella como frente a una encrucijada que me invita a dejarme ir sin despreciar ningún derrotero. Justamente uno de los placeres de la reflexión es…dejarse ir. Fue así como topé con estas tres imágenes.