Boca Chica República Dominicana




Las condiciones con las que escribo no son las mejores pero trataré de darles algunos apuntes informales de nuestro viaje. Aunque parezca mentira en el Caribe no es demasiado el sol del que hemos disfrutado (aquí están viviendo en invierno)...Una de las sensaciones más gratas es la de absoluto relax. Ayer pasamos el día en la playa y fue entretenidísimo. Una especie de bohío en primera línea de playa y nosotros en tumbonas o asientos de caña recibíamos las más variadas propuestas y servicios, formuladas siempre con una sonrisa y sin demasiada insistencia. Yo recibí un masaje de pies de una encantadora haitiana que habló largo en creole con Libe y a mí me dejó como nueva...Nos ofrecían coco, langosta, comidas variadas bien puestas sobre bandejas cubiertas pero que no teniamos idea de que eran, música caribeña, joyas de "ambar y y larimar" (para las señoras decían ellos), podríamos habernos hecho trencitas...En fin, Libe y Gilles se hicieron de todo y Cástor de nada...aunque ¡aleluya! encontró en una sábana en la calle del Conde de Sto. Domingo la película de Maggie Smith que le faltaba. Fue motivo de profundo y extático gozo.

A mi me encantan las canciones románticas acompañadas de guitarra y maracas que nos ofrecen en cada chiringuito...¡Que será será! es ubicua...
Me reí mucho (aunque será tema de otra entrada porque tenemos que salir pitando hacia el autobus) con el guía que contratamos en Sto. Domingo que era muy simpático pero claramente anacrónico y caótico en sus informaciones...Parecía creer que nos interesaría más todo vestigio cutre de la visita de  Juan Pablo II que de "las menos interesantes" piedras cañoneadas y tomadas por Francís Drake. El caso es que llegados a la "capilla de los apostoles" en la catedral, a todo meter y con mucha unción nos dice que allí estaban enterrados los hombres con sobrenombre. Al preguntarle, yo por que se lo ponían, va y me contesta que ellos nacían así, que era cuestión de naturaleza eso de ser mucho más importantes que los otros...En fin, creo que se refería al remombre... Bueno, los dejo. Que ya habrá mucho que contar

5 comentarios:

maite de sasia dijo...

Eso es el caribe!!! Santo Domingo tiene cosas que seguro les encantan...Que suerte Castor encontrar la película que le faltaba!!...A seguir disfrutando!!!

Anónimo dijo...

Begon(-)a querida ...creo que seria importante para nosotros, los darianos como tu, que pusieras tambien tus aventuras dominicanas en el Portal...conoceriamos mas la vida que se hace en otros espacios del mundo ...Gracias !!!

Muaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaac !!!

Love !!!
Nieves, tu ex-vieja de Filosofia dariana.
Canada, Ottawa, 30 de Diciembre de 2010.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Begoña

Nunca he estado en el Caribe pero leyéndote suena mejor de lo que me imaginaba. Particularmente me quedo con Francis Drake, más que nada, me da más morbo imaginarme a los piratas cantando "Ron, ron, ron, la botella de ron". Creí viendo a Errol Flynn y las pelis de piratas.

Feliz Año Nuevo y disfrutad mucho de las vacaciones y familia.

Besotes.

Fanny Brice dijo...

Recuerdo una sensación parecida en una playa de Varadero, en Cuba, donde una amiga y yo nos tumbábamos a leer, charlar, beber ron-coco... y donde después dábamos grandes paseos.

Además de la envidia que me da tu descripción del relax y ese masaje de pies, estoy con el gozo de Cástor al dar con esa joya que le faltaba. Los dos sabéis lo mucho que una mitómana como yo comprende lo que ello supone, sobre todo en el lugar menos sospechado del planeta.

Feliz año y... me quedo esperando el relato del segundo capítulo... los Narvarte-Eguíluz-Cavalleto en Puerto Príncipe.

willy dijo...

Querida Begoña:
Tu relato ha cambiado radicalmente mi visión mental de Haití y su gente.
Mi cuñada vivió en Santo Domingo varios años en la década de lo 80. Diariamente venía una chica haitiana a ayudarle con las tareas domésticas y siempre comentaba las malas condiciones de vida en que vivía en el vecino país. Las pocas veces que viajó a Haití, volvía deprimida y nunca logró explicarse como en una misma porción de tierra podían existir dos países tan diferentes.
Con razón dicen que la realidad cambia según el cristal con que se mire. Después de leer tu relato, agregaría..."según con el sentimiento con que se mire..."
Un abrazo de Año Nuevo profundo y cariñoso para tí, extensivo a Libe y los varones del clan.
Guillermo.

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