Viéndote dormida

Cuadro de Alfonso Silio

Aire-clavel besando
tu rostro en dulce reverbero
silencio-algarabía.
¿Por qué rutas te huías, mi dormida?
Yo, en el reino de afuera te cuidaba,
detenía mi amor en tus señales:
en el libro
en la flauta
en las calcetas
tan lejanas de ti, mi Lobodrina
que navegabas plácida.
¡Dime!
¿dónde se van las niñas
en estas noches dulces
en que nacen claveles?

1 comentarios:

Fanny Brice dijo...

Aunque me gustaba mucho el otro cuadro (el que se fue con Amaya), veo que éste es totalmente lobodrino, y ahora entiendo que se mudara a tu casa.

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